27/01/2026
Los mixtecos, ñuu savi o pueblo de la lluvia, desarrollaron una de las tradiciones históricas más complejas del continente.
A través de sus códices, libros pictográficos elaborados en piel de venado, registraron algo extraordinario: la memoria genealógica de sus linajes.
Nacimientos, matrimonios, alianzas políticas, guerras, sucesiones y territorios fueron cuidadosamente documentados generación tras generación.
Estos códices no eran sólo mitología ni simple simbolismo. Eran archivos históricos que daban legitimidad al territorio y a la pertenencia.
Gracias a ellos, los mixtecos son el único pueblo de América con más de 600 años de historia genealógica continua registrada antes y después de la llegada europea.
La memoria, para los mixtecos, no era individual. Era colectiva. El linaje no era sólo sangre, sino responsabilidad, territorio y comunidad.
Hoy, los mixtecos siguen aquí. En pueblos y ciudades de la Mixteca y otros lugares.
Hablan tu’un savi, recrean su cultura, enfrentan el despojo y continúan existiendo en un mundo que muchas veces intenta borrar su pasado.
Aunque ya no se escriba en códices, historia mixteca no se detuvo. Porque un pueblo no desaparece mientras recuerda quién es y transmite esa memoria a quienes vienen después.
—Profr. Pablo Iván Gómez Soto
Ome Cipactli Huey Tepitzin