En México, la formación y capacitación del personal de los servicios médicos de urgencia prehospitalaria conocidos como Técnicos en Atención Médica Prehospitalaria tiene su mayor impulso y desarrollo a finales de los años ochenta y principio de los noventa. Los primeros intentos fueron llevados a cabo en 1978 por el Dr. Gustavo Baz Opada en el Sistema de Urgencias del Estado de México a través de un programa formativo que denomina “Iatrotécnicos” que por circunstancias de índole político no encuentra respalda y poco a poco desaparece. El establecimiento de la Escuela Nacional de Técnicos en Emergencias Médicas que posteriormente se convirtió en la Escuela Nacional de Paramédicos y por último en la actualmente Escuela Nacional de Técnicos en Urgencias Médicas se inicia desde 1979 con el proyecto de la Cruz Roja Mexicana establecido para dar respuesta a la necesidad cada día más creciente de incrementar la calidad de la atención que se brindaba en ambulancias. Los primeros programas fueron parcialmente un fracaso por el error de importar esquemas de capacitación y adiestramiento generados en el extranjero y que por ende, no daban respuesta a las necesidades en nuestro país. Así mismo, se inicia la capacitación utilizando médicos sin ninguna experiencia en la atención fuera de unidades hospitalarias y sin el equipamiento requerido para este fin. Este incierto principio trajo consigo una época de constantes cambios de programa y de proyecto que solo se consolidó hasta después de los ismos de 1985 en que todo nuestro papis se cimbró y los programas de entrenamiento y el desarrollo de un sistema de atención médica prehospitalaria formal fue apoyado por diferentes Sociedades Nacionales de la Cruz Roja. Es en el año de 1986 cuando se establece un programa definitivo de entrenamiento para técnicos en urgencias médicas de nivel básico, quedando en proyecto el desarrollo de los programas correspondientes a los técnicos en urgencias médicas niveles intermedio y avanzado. Para 1989 se forma el concepto integral de capacitación teniendo instructores y directivos remunerados permitiendo generar un esquema de capacitación de calidad para las necesidades de la Cruz Roja Mexicana. Derivado del proyecto de Cruz Roja Mexicana la Universidad Nacional Autónoma de México, emprende por medio del Centro Médico Universitario dependiente de la Dirección General de Servicios Médico un programa de formación en medicina prehospitalaria cuyo mayor logro fue establecer un programa de entrenamiento de tres años iniciando desde el nivel básico y culminando con técnicos en urgencias médicas avanzados. Se pretende con apoyo de estos dos sistemas establecer a través de la Secretaría de Educación Pública un esquema curricular de entrenamiento de tres años de duración, con el reconocimiento de la Secretaría de Salud, pero lamentablemente no prospera por situaciones fuera de control del grupo que lo intentaba. Con este panorama la evolución continua y la Universidad Nacional Autónoma de México deja de formar con su programa técnicos en urgencias médicas nivel avanzado y la Cruz Roja decide formar personal para la cobertura de sus necesidades privilegiando la capacitación de técnicos en urgencias médicas nivel básico. Esta situación y el creciente desarrollo de sistema privados de ambulancia con necesidad de soporte vital avanzado agudiza la necesidad de técnicos en urgencias médicas nivel avanzado, lo que se ha convertido en un verdadera crisis en los sistemas actualmente funcionando. El último gran esfuerzo por profesionalizar al Técnico en Urgencias Médicas proviene de la Secretaría de Salud a través del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes que integra en el 2007 el Comité Técnico Asesor Permanente para la Atención Médica Prehospitalaria, con la finalidad de establecer un proceso de Evaluación para la acreditación y certificación profesional del Técnico en Urgencias Médicas. Este proyecto, si bien se está desarrollando en tiempo y forma, prevén resultados en un plazo todavía lejano. Este proyecto aunado a la modificación del artículo 79 de la Ley General de Salud, han enfatizado la necesidad de formar centros de capacitación y adiestramiento para proveer los recursos humanos necesarios para el servicio de Medicina Prehospitalaria. La última revisión de la Norma Oficial Mexicana 237 da como resultado la publicación de la Norma Oficial Mexicana donde se establece el término de técnico en Atención Medica Prehospitalaria.