26/11/2022
¿QUE ES EL ABUSO PSICOLÓGICO?
El abuso psicológico o violencia psicológica consiste en una serie de actitudes en las cuales el agresor busca dominar y someter a una persona por medio de sus emociones. Este tipo de violencia se encuentra invisibilizada y se reconoce a través de sus manifestaciones como enfermedades y desestructuración psíquicas, enfermedades psicosomáticas, depresión y tiene como elementos el abuso verbal, económico, el aislamiento, la intimidación, las amenazas, desprecio y abuso emocional, la negación, minimización y culpabilización caracterizada por infundir temor.
Osorio, Tani, Bazán, Bonechi y Menna, consideran que el maltrato psicológico se muestra a través del dominio y aislamiento de otra persona, el controlar de su comportamiento y manera de vestir, las amenazas, agresiones o silencios, la intimidación o destrucción de objetos, el insulto, la humillación y la denigración.
Las personas que han experimentado abusos, muchas veces son privasas de necesidades básicas como descanso o alimentación.
Las conductas oscilan desde los reproches, criticas, la trivialización o banalización de los daños, acusaciones y conductas destructivas, mismas que frecuentemente se encuentran en el maltrato psicológico en la pareja. Las más difíciles de visibilizar son precisamente los comportamientos de violencia psicológica enmascaradas, como la manipulación de la información, la existencia de negligencia afectiva, negación misma de la violencia o bien atribución a la víctima de la responsabilidad del episodio violento.
Hernández, Magro y Cuéllar apuntan que existe una invisibilización de la violencia psicológica y que se trata de una capaz de causar síntomas, desestructuración psíquica, consumo de sustancias e incluso puede conducir al suicidio; los autores afirman que es común encontrar un proceso que inicia con la negación de la víctima a la violencia ejercida por el agresor, generar un vínculo afectivo importante, posteriormente niega sus propias necesidades y finalmente permite la violencia física o psicológica.
A su vez, Hérnandez argumentó que el daño generado con las palabras que agreden, humillan, insultan o hacen sentir mal a las personas, así como confundir a la persona con intención, usar estrategias, poner en tela de juicio la cordura, el aislamiento o control, la intimidación y la amenaza, el daño a las pertenencias, la manipulación, la posibilidad de dañarse para amedrentar, hacer sentir inferior a la víctima, no considerarle en decisiones importantes. El abuso económico, entre otros muchos ejemplos que vulneran a la persona sin contacto físico.
La persona violentada puede estar inmersa en una espiral en donde su juicio sobre la realidad que vive no es tomado en cuenta, por lo tanto, es comprensible que no encuentre salida a su problemática, pues incluso puede llegar a creerse que no hay problemática alguna, justificando la conducta del agresor. Una de las manifestaciones enmascaradas de la violencia psicológica, es el famoso gaslighting. Lamentablemente aún no se ha definido y comprendido la violencia psicológica por completo, pero seguimos en la lucha.