04/04/2026
Mi glow up como maestra de educación especial fue dejar de explicarle mi trabajo a quien ya decidió no entenderlo; fue soltar la necesidad de defender a USAER, UDEI - UDEEI y/o CAM cada vez que alguien suelta el típico “no hacen nada”, “esos niños deberían estar en otro lado”, “solo los sacan de clase”, como si acompañar procesos humanos complejos fuera algo que se mide en silencio y no en impacto; fue entender que hay una comodidad brutal en minimizar lo que no se conoce, porque reconocerlo implicaría aceptar que el sistema educativo no alcanza para todos… y que nosotros somos quienes estamos sosteniendo lo que otros no pueden o no quieren ver.
Porque no, no “solo apoyamos”; intervenimos donde ya hubo rezago, donde hubo exclusión, donde hubo abandono pedagógico disfrazado de “no puede”; diseñamos estrategias cuando el libro no alcanza, adaptamos cuando el examen excluye, contenemos cuando el entorno rompe, traducimos cuando el lenguaje no conecta, insistimos cuando todos ya se rindieron; y todo eso mientras escuchamos comentarios que reducen nuestro trabajo a nada, porque claro, es más fácil decir “no sirven” que cuestionarse por qué existimos.
Mi glow up fue dejar de engancharme con esa narrativa cómoda; fue entender que no necesito validación de quien nunca ha estado frente a un estudiante que aprende distinto, que siente distinto, que vive la escuela desde otro lugar; fue asumir que mi trabajo no siempre se ve, pero se sostiene en cada pequeño avance que otros ni siquiera notarían; y sí, también fue aceptar que hay colegas y sistemas que prefieren invisibilizar antes que transformar.
Pero también fue aprender a reconocer y agradecer a quienes sí respetan nuestro trabajo, como yo respeto el suyo; porque cada quien sostiene la educación desde su función, y cuando eso se entiende, se nota la diferencia: se construye, se colabora y se deja de competir desde la ignorancia.
Así que no, ya no me hago chiquita para encajar en opiniones vacías, ni suavizo lo que hago para que suene más cómodo; porque mientras algunos siguen repitiendo que educación especial “no sirve”, nosotros estamos evitando que muchos estudiantes se queden completamente fuera del sistema.
Y eso incomoda.
Porque lo que hacemos no es accesorio… es indispensable.