01/02/2026
2 SAMUEL 24
El altar de la gratitud
En 2 Samuel 24, vemos a David tomando una decisión que tendría consecuencias graves para su pueblo. Al ordenar un censo, David se dejó llevar por la confianza en su propia fuerza y recursos, en lugar de confiar en Dios.
“Volvió a encenderse la ira de Jehová contra Israel, e incitó a David contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y de Judá. Y dijo el rey a Joab, general del ejército, que estaba con él: Recorre ahora todas las tribus de Israel, desde Dan hasta Beerseba, y haz un censo del pueblo, para que yo sepa el número de la gente. “(2 Samuel 24:1-2).
“… Para que yo sepa el número de la gente”. De entrada, saber lo que tienes es clave en una planeación estratégica, para tomar decisiones y provisiones para una posible emergencia. Solo que quien estaba detrás de esto no era Dios, sino Satanás: “Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel.” (1 Crónicas 21:1).
“David ordenó un censo para aumentar su ejército, motivado por el orgullo y la ambición. Esto reveló su falta de confianza en Dios y fomentó la confianza en sí mismo y en su ejército. Satanás incitó esta acción, que podría llevar a Israel a confiar más en su propia fuerza que en el poder de Dios”. Patriarcas y Profetas, pág., 738.
¿En dónde estuvo el pecado? David pecó al realizar este censo sin consultar a Dios: “Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David a Jehová: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Jehová, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente.” (2 Samuel 24:10). Cuan importante es estar seguros y confiados en Dios, refugiados en Él. No caigamos en el pecado de que produce la codicia, creernos grandes y autosuficientes.
Terribles consecuencias tendría que enfrentar el rey y el pueblo. David debía decidir entre tres castigos cuál vendría sobre ellos. Las palabras de David antes de tener que tomar una decisión son una expresión de reconocimiento sobre la misericordia de Dios: “Entonces David dijo a Gad: En grande angustia estoy; caigamos ahora en mano de Jehová, porque sus misericordias son muchas, mas no caiga yo en manos de hombres.” (2 Samuel 24:14).
Vino una terrible peste desde “Dan hasta Beerseba” murieron setenta mil hombres. Qué tristeza y dolor provocó esto en el corazón de David: “Y David dijo a Jehová, cuando vio al ángel que destruía al pueblo: Yo pequé, yo hice la maldad; ¿qué hicieron estas ovejas? Te ruego que tu mano se vuelva contra mí, y contra la casa de mi padre.” (2 Samuel 24:17).
En medio de lo triste que ocurre en este capítulo encontramos algo muy sobresaliente que nos muestra porque David a pesar de sus malas decisiones llegó a ser un “hombre conforme al corazón de Dios”: “Y Gad vino a David aquel día, y le dijo: Sube, y levanta un altar a Jehová en la era de Arauna jebuseo.” (2 Samuel 24:18).
Se le dieron indicaciones precisas y las obedeció. Cuando llegó al lugar sucedió lo siguiente: “Y Arauna dijo: ¿Por qué viene mi señor el rey a su siervo? Y David respondió: Para comprar de ti la era, a fin de edificar un altar a Jehová, para que cese la mortandad del pueblo.” (2 Samuel 24:21). Y Arauna le dice al rey que tome el pedazo de tierra que necesite, así mismo él le proveería de todo lo que necesitaba para ofrecer el sacrifico: “Y Arauna dijo a David: Tome y ofrezca mi señor el rey lo que bien le pareciere; he aquí bueyes para el holocausto, y los trillos y los yugos de los bueyes para leña. Todo esto, oh rey, Arauna lo da al rey. Luego dijo Arauna al rey: Jehová tu Dios te sea propicio.” (2 Samuel 24:22-23).
David nos enseña a no aprovecharse del poder o la posición para obtener beneficios personales. En lugar de aceptar la oferta gratuita de Arauna, David paga por la era y los bueyes, demostrando humildad y gratitud hacia Dios. ¡Un ejemplo a seguir!
“Y el rey dijo a Arauna: No, sino por precio te lo compraré; porque no ofreceré a Jehová mi Dios holocaustos que no me cuesten nada. Entonces David compró la era y los bueyes por cincuenta siclos de plata. Y edificó allí David un altar a Jehová, y sacrificó holocaustos y ofrendas de paz; y Jehová oyó las súplicas de la tierra, y cesó la plaga en Israel.” (2 Samuel 24:24-25).
Lecciones prácticas
1. La importancia de la confianza en Dios: David se olvidó de que su fuerza y éxito provenían de Dios, no de su propio poder.
2. Las consecuencias del pecado: El censo trajo una plaga sobre Israel, mostrando cómo el pecado puede afectar a muchos.
3. La misericordia de Dios: A pesar del pecado de David, Dios le ofrece una oportunidad de arrepentimiento y restauración.
¿Qué te enseña este capítulo sobre la importancia de confiar en Dios en todas las áreas de tu vida?
Dios te bendiga.
Ptr. Martin Olvera García.