07/04/2026
En esta Semana Santa no solo recordamos un acontecimiento, lo hicimos vida… y ustedes, queridos adolescentes de EDA, fueron luz en cada instante.
Gracias por abrir su corazón, por regalar su tiempo, por vivir cada actividad con fe, entrega y una alegría que contagia. En medio de cada dinámica, servicio y encuentro, se reflejó algo mucho más grande: la presencia viva de Dios actuando en ustedes.
No fueron solo participantes, fueron testimonio. Testimonio de amor, de esperanza y de una juventud que, cuando decide caminar con propósito, es capaz de transformar su entorno.
Que lo vivido no quede en un recuerdo, sino que siga ardiendo en sus corazones como una llama que los impulse a seguir construyendo, sirviendo y creyendo.
Gracias por recordarnos que la fe, cuando es auténtica, se comparte, se vive y se convierte en luz para los demás.
EDA hoy y siempre es familia. Dios los bendiga profundamente. 🙏🏻🤍💜