22/09/2026
La rudeza no se limita a gritar o insultar. También aparece en el sarcasmo, las burlas, los desprecios, la indiferencia y las palabras dichas sin pensar en el peso que tendrán sobre el otro. A veces podemos tener razón en lo que decimos, pero pecar en la manera de decirlo.
El amor cuida su trato. No humilla, no lastima innecesariamente ni usa la verdad como arma. Esto no significa evitar conversaciones difíciles o dejar de corregir el pecado; significa hablar con respeto, mansedumbre y un deseo verdadero de edificar y restaurar.
Hoy: Antes de responder, considera no solo si lo que dirás es cierto, sino si será dicho con amor. Pide al Señor que tu tono, tus palabras y aun tu silencio reflejen la gracia con la que Él te ha tratado.
1 Corintios 13:5