El niño se relaciona con la naturaleza a través de diversas “situaciones problemas” para aprender diversas formas del cuidado de los diferentes elementos de la naturaleza. Se favorece el aprendizaje a través de diversos proyectos que fomentan el trabajo en equipo y colaborativos para desarrollar la capacidad de socialización y mantener relaciones equilibradas y constructivas en el entorno familiar y social. El niño desarrolla formas de expresión creativas a través del lenguaje, de su pensamiento, y de los movimientos de su cuerpo lo cual le permitirá adquirir conocimientos nuevos. El modelo educativo está basado en los principios constructivistas, que propicien experiencias nuevas y que mantengan el interés y la motivación del niño para aprender. Generamos un ambiente escolar propicio, donde el niño se sientan seguros, para favorecer su espontaneidad, integración y el respeto, valores indispensables para el desarrollo social. Fomentamos el práctica de la lectura atreves de la revisión de diferentes textos, rimas, cuentos y fábulas para desarrollar la imaginación y creatividad de los niños. Mediante el juego se promueven la justicia y la honestidad, valores indispensables para propiciar la igualdad de derechos entre niñas y niños. Favorecemos el lenguaje oral a través del diálogo, la discusión dirigida y el debate para mejorar las capacidades cognitivas y expresivas para interactuar en sociedad y en el más amplio sentido, para aprender.