02/05/2022
El acoso escolar, llamado bullying en inglés, se refiere al uso repetido y deliberado de agresiones verbales, psicológicas o físicas para lastimar y dominar a otro niño, sin que hayan sido precedidas de provocación y en el conocimiento de que la víctima carece de posibilidades de defenderse. Los participantes en el acoso escolar se pueden clasificar en cuatro categorías: "agresor" (bully), "víctima", "víctima-agresor", y el "neutro" (compañero no implicado en el fenómeno de acoso).
El bullying o violencia entre pares ya no es un asunto solo del ámbito académico; ha pasado de ser un problema de la escuela para convertirse en un fenómeno que involucra a padres de familia, a directivos de centros educativos y a la sociedad en general. Si se considera el amplio uso que los jóvenes hacen de las tecnologías, estas interacciones agresivas se trasladan al mundo virtual, con implicaciones que las convierten en un problema serio. Estudios sobre el tema destacan que causa baja autoestima, bajo rendimiento académico, depresión, agresividad, aislamiento, pesadillas, insomnio, ansiedad, abandono de los estudios, pérdida de la empatía o confianza, así como cuadro de estrés postraumático.
El 2 de mayo se conmemora el Día internacional contra el acoso escolar, con el fin de concientizar a la población en general de las grandes problemáticas ocasionadas por el acoso escolar, situación que parece aumentar año con año.