16/04/2021
Gracias a Dios siempre hay personas buenas en este mundo que te tiendan una mano cuando más lo necesitas. 🥰
Tengo que platicarles esto porque son testimonios que me dan ánimo para continuar.
Ayer una mamá me contactó bastante angustiada porque había recibido una visita del DIF, ya saben, una vecina chismosa.
Nuestra mamá sabía que no había ningún problema, pero esta era la segunda vez que el DIF hacía su aparición y, aunque la primera vez todo fue muy sencillo, esta segunda se pusieron complicados.
El problema era que la dichosa vecina había decidido hacerles la vida pesada y, como tiene conocidas dentro del DIF, decidió que iba a denunciarla una y otra vez. ¿Por qué? La verdad no tengo idea de qué sucede en las mentes de ese tipo de personas.
El asunto es que la mamá estaba muy asustada, los del DIF habían sido muy tajantes, poco receptivos y le habían exigido comprobantes escolares de una escuela SEP. De nada le valieron las inscripciones a currículos extranjeros y su carpeta de evidencias.
Por eso me habló.
Platiqué con ella, me tomé el tiempo de analizar su caso, le di orientación legal (sí, aunque no soy abogada), le ayudé a recuperar su confianza y su poder como mamá ECSE. Y, además, usé mi arma secreta: ABP Sustenta. Como representante legal de esta asociación le extendí una carta dirigida a la presidenta del DIF municipal de la ciudad donde esta familia vive, en dicha carta expliqué, haciendo referencia a leyes y jurisprudencia, el por qué educar en casa no es un delito, ni omisión de cuidados, ni maltrato, ni negligencia.
Hoy entregó la carta.
¿La buena noticia?
Todo se resolvió, aquí les dejó su testimonio en captura de pantalla. Omití el nombre para preservar su identidad.