29/07/2025
Tenía casi dos años sin lograr una foto de un cardenal, estás fueron una especie de suerte entre clicks y el baile aéreo de un par de cardenales que encontré en el monte frente a la playa de El Maviri, Sinaloa.
Tres cardenales machos revoloteaban entre las ramas de varias plantas, parecía una especie de juego, no los vi pelear o atacarse, así que creo que podrían ser cardenales amigos 😂 todo ocurrió muy rápido, como suele ocurrir casi siempre en fotografía de aves silvestres. Tan rápido que cuando los cardenales volaron lejos estuve completamente segura de que no había obtenido ni una sola foto. Ese día tenía la misión de hacer fotos de águilas pescadoras, los cardenales no estaban en mi lista así que solo verlos jugar entre las ramas ya había sido un regalo en si mismo, con o sin fotos, las fotos son un extra.
Cuando revise la cámara unas dos horas después me encontré con estás fotos en las que se lograba apreciar bien a este macho y eso me emociono mucho, me recordó que cuando uno va a fotografiar aves, muchas veces son ellas mismas las que nos regalan las fotos, a veces así, sin que seamos consientes de que nos hemos llevado un recuerdo del encuentro con ellas.
Tal vez es lo impecable de su plumaje, pero ver un cardenal siempre es algo maravilloso.