22/06/2026
Tan cierto!!!
En tanatología, al primer año de pérdida le llamamos "el año de las primeras veces". Y el primer Día del Padre suele ser uno de los golpes más brutales para el sistema nervioso.
A lo largo de esta semana, tu cuerpo ha estado en estado de alerta. Entrar a una tienda, ver un anuncio en televisión o escuchar a tus amistades planear su domingo se siente como un balde de agua fría. Es un contraste dolorosísimo: la exigencia social de la celebración chocando de frente contra la realidad de tu pérdida.
El mundo sigue girando como si nada hubiera pasado, pero para ti, el tiempo se detuvo.
Quiero que sepas que el cansancio extremo, la falta de aire, la irritabilidad o las ganas de aislarte que sientes hoy no son debilidad; son respuestas biológicas de un cerebro que está haciendo un esfuerzo sobrehumano por procesar que esa persona, que fue tu ancla, ya no va a cruzar la puerta.
Hoy te libero del mandato de ser "la fuerte" de la familia.
No tienes que ponerte tu mejor ropa si lo único que quieres es quedarte en la cama.
No tienes que entrar a redes sociales a ver fotos de familias completas si eso te genera ansiedad.
No tienes que contener el llanto para no incomodar a los demás.
El primer año se trata única y exclusivamente de sobrevivir. Haz lo que necesites para proteger tu energía hoy. Si necesitas llorar frente a su foto, hazlo. Si necesitas apagar el celular y desconectarte del mundo, hazlo.
Tu dolor es la medida exacta del amor que le sigues teniendo. Te abrazo profundamente en este primer domingo sin él. Tu corazón roto tiene un lugar seguro aquí. 🫂✨