13/05/2026
Una sola asistente educativa o cuidadora infantil a cargo de una cantidad excesiva de bebés lactantes no solamente pone en riesgo la calidad de atención, sino también la salud física y emocional de quien cuida y de los propios niños.
El trabajo en sala de lactantes requiere atención constante, cambios de pañal, alimentación, carga, estimulación, observación y respuesta inmediata ante cualquier situación de riesgo. Humanamente, una sola persona no puede brindar atención individualizada, segura y afectiva a un número elevado de bebés al mismo tiempo.
Normalizar la sobrecarga en salas de lactantes es una forma de violencia institucional que termina afectando:
• La seguridad de los bebés.
• La calidad del apego y atención.
• El nivel de estrés de las cuidadoras.
• El desgaste físico y emocional del personal.
Como padres de familia también es importante preguntar y verificar:
¿Cuántos bebés están a cargo de una sola cuidadora?
Porque la calidad no solamente está en un espacio bonito, sino en una atención digna, humana y segura para la primera infancia.
Laura Hermosillo
Consultora Educativa