13/02/2017
Reseña Histórica de Nuestra Escuela
En nuestro pueblo de La Piedad, sus hijos han experimentado siempre el noble afán de adquirir la cultura y los conocimientos necesarios que permitan una mejor tarea cotidiana. Como eco a esas inquietudes de saber, han surgido también personas generosas dispuestas a satisfacer tales anhelos, abriendo centros docentes a los que pudieran acudir los jóvenes ávidos de conocimientos.
En la historia de nuestra patria chica, se cuentan varios intentos de fundación de instituciones de enseñanza superior, verdaderos antecedentes de nuestra Escuela Secundaria y sus fundadores se consideran como precursores de nuestra educación actual. El más reciente fue el Instituto Hidalgo, que funciono muy poco debido a que se avecinaba la Revolución Mexicana.
Ya para 1941 el adelanto de las ciencias había hecho sentir una vez más la necesidad de la creación de una institución de Enseñanza Superior. A la juventud se le exigía mayores conocimientos con el fin de tomarlos como empleados en oficinas, en comercios o en los talleres. Esa inquietud se había generalizado en todo el país, el Gobierno de la República, tratando de resolver problema tan grave, dio fuerte impulso a la Segunda Enseñanza que tanta falta estaba haciendo a nuestro pueblo.
Por el mes de julio de 1941, llegó a La Piedad, con la feliz idea de formar una Escuela Secundaria, el Profesor José Palomares Quiroz. Inspector General de Segunda Enseñanza. De inmediato se puso en contacto con las autoridades civiles y educativas, con personas de significación en la ciudad, con la juventud, en fin, con todas las fuerzas vivas del lugar; les trasmitió tan grata noticia. El maestro radiaba de felicidad al ver que todo mundo tomaba vivó interés por la realización de tan bella obra. Se empezaron las gestiones con febril pasión, pues había que organizar de la mejor manera el nacimiento de una escuela que tanto se anhelaba. Había que pensar en el edificio, en los maestros y sobre todo en el alumnado.
Para el edificio se contó, desde luego, con la casa propiedad del Sr. Pascual Villaseñor, ubicada en calle Morelos No 10. Fue este lugar su primer recinto.
El alumnado no fue problema, infinidad de jóvenes amantes de la cultura surgieron como por encanto y ocurrieron gozosos a formar parte de este material maleable, moral e intelectualmente, en el que irían a trabajar los maestros. Salieron unos de los comercios, de las oficinas, de los talleres y otros de las escuelas de las primeras letras, formando así un grupo numeroso, para los inicios de esta institución.
La integración del cuerpo docente fue menos problema aun, lo integró un grupo de personas generosas, de buena voluntad, que pusieron toda su vocación y desinterés al servicio de la juventud estudiosa. Debemos reconocer su labor desinteresada ya que se empezó a trabajar sin retribución alguna.
Se trabajó intensamente en la organización del festival de inauguración. La fecha se había fijado. 12 de Septiembre. Mes glorioso en que nuestros héroes nos dieron libertad. Que mejor momento para que en nuestro pueblo naciera una institución que nos liberara de la ignorancia.
12 de septiembre, día venturoso en que La Piedad amanece de fiesta, en alegre alborada, con cohetes, música y repicar de campanas, mientras en el edificio de la escuela, el Presidente Municipal, izaba nuestra Enseñanza Nacional.
La ceremonia de inauguración se efectuó en la sala de Teatro Cine Teresa, en donde se citó el pueblo entero a presenciar el acto, que resultó bello y emotivo.
Asistieron a dicho acto de inauguración, personalidades tanto en las letras como en política, que tuvieron la amabilidad de aceptar atenta invitación de los organizadores, estuvieron presentes entre otros: El C. Jefe del Departamento de Segunda Enseñanza en el País, Profr. José Mancisidor, el Lic. Victoriano Anguiano, Rector de la Universidad de San Nicolás de Hidalgo; el Profr. Diego Hernández Topete, Director de Educación en el Estado, Representante del Gobernador del Estado, y nuestro ilustre paisano, el maestro e historiador Sr. Profr. J. Jesús Romero Flores.
Después de elocuentes discursos, de música selecta, bellos cantos y no menos hermosos bailables, culmino el acto con las palabras del representante del Gobierno del Estado, declarando solemnemente inaugurada nuestra nueva y gloriosa casa de estudios. Luego hizo entrega de la Insignia Nacional a los jóvenes de La Piedad, que veían emocionados con lágrimas en los ojos, su sueño dorado hecho realidad.
El nacimiento de nuestra escuela fué humilde, nació sin bases firmes, fué una escuela por cooperación, es decir, debía funcionar con el concurso de la Secretaría de Educación, El Gobierno del Estado y el Municipio, cada una de estas instituciones debía aportar una tercera parte de lo necesario para su debido funcionamiento, convenio que tanto el Estado como el Ayuntamiento olvidaron, solamente la secretaría tenía asignado un pequeño subsidio, cubría además, el sueldo del Director y algunas horas a maestros que trabajaban con nombramiento federal. La cooperación fue realmente de los maestros que recibían por su trabajo solo unos cuantos pesos como gratificación.
La escuela carecía de lo más indispensable en lo referente a material didáctico, laboratorios, bibliotecas, talleres, etc. Lo raquítico del presupuesto determinó, en ocasiones, a falta de personal docente y aún de alumnado.
Así vivió, en lucha constante, una vida de zozobras e inquietudes, ante la amenaza frecuente de su desaparición. Realmente nuestra escuela se afianzó, cuando por gestiones del Profr. Manuel Madrigal Martínez, el Gobierno del Estado a cargo del C. Lic. David Franco Rodríguez, construyo el edificio que actualmente ocupa.
A partir de ese momento la Secretaría de Educación se interesó aún más por nuestra escuela. La hizo Federal y se ocupó de cubrir todas las horas con sueldo federal y equipó, en parte, los talleres, laboratorios, mandó mobiliario y personal docente que tanta falta estaba haciendo.
La escuela ha crecido a pasos agigantados debido a que alberga en sus aulas alumnos no solo del lugar, sino también de los pueblos y rancherías circunvecinas, de los Estados de Jalisco y Guanajuato; e una escuela regional.
Ha crecido tanto que el año anterior ya era insuficiente el edificio, había el problema de aulas y de talleres y hubo que construir tres aulas y tres talleres más. Tarea que realizamos todos los profesores bajo la dirección del Profesor Celedonio Flores Hernández y la franca cooperación del dinámico Presidente de la Sociedad de Padres de Familia Sr. Francisco Chavero Ocampo
Nuestra Escuela lleva el nombre de Rafael Reyes. ¿Por qué lleva ese nombre? ¿Quién fue Rafael Reyes? Un ciudadano Ejemplar, como lo llama el Profesor Romero Flores, que consagró su vida en beneficio de la cultura de sus semejantes, despertó la conciencia cívica de sus conciudadanos y les señalo el camino del progreso. El Lic. Rafael Reyes fue uno de los más entusiastas precursores de la enseñanza superior, fundó la Sociedad Literaria “Austacio Zepeda” en donde congrego a los jóvenes amantes de las bellas letras.
Posteriormente fundó el Instituto Hidalgo, que como dije, es el antecedente de nuestra Escuela de Segunda Enseñanza. El Lic. Rafael Reyes fue un pionero incansable en la lucha por la cultura y el progreso de del pueblo de La Piedad. Conociendo la limpieza y fuerte personalidad del Lic. Rafael Reyes, considero que nuestra escuela se honra con su nombre y vida ejemplar.
Maestros Fundadores
Rindamos merecido homenaje a los maestros fundadores, reiterémosles nuestro ferviente agradecimiento por su labor desinteresada, recordándoles con cariño en estas líneas, estamos en deuda con ustedes maestros, como los veneramos: Prof. José Palomares Quiroz. Lic. Román Sansón, Dr. Rafael Aceves A., Maestra Esther Álvarez A. de B. Ing. Ignacio Ballesteros, Ing. José Nobelo, Profr. Aurelio Esquivel, Profr. Fernando Rico y el Lic. Jesús Loya.
Son dignos de mención los alumnos fundadores entre otros son Rogelio García, Agustín Belmonte, Tomas Ayala, José Rodríguez, José Sánchez, Guillermo Ayala, Juvenal Aceves, Pascual Ayala, Eliezer Rico, Antonio Licea y muchos otros más que escapan de mi memoria.
Los C. Directores que han dirigido esta institución desde su fundación son los siguientes:
Los años de 1941 y 1942 el Profr. José Palomares Quiroz; 1943 y 1944 el Lic. Ramón Sansón 1945 y 1946 el Dr. Rafael Aceves Alvarado; 1947,1948 y 1949 el Profr. Manuel Marín Capaceta; 1950 y 1951 el Profr. José Joaquín Martínez P.; los años de 1952, 1953 y parte del 54 el Profr. Francisco Esparza; en 1954 el Profr. Federico García Valdovinos; de 1955 a 1958 el Profr. Manuel Madrigal M.; de 1959 a 60 el Profr. Abel Vargas Villa; 1961 y 62 el Profr. Salatihel Mena S.; 1963 Profr. José Moreno Pérez; 1964 nuevamente el Profr. Francisco Carrillo Esparza; parte de 1964 y 1965 el Profr. Celedonio Flores H. Actualmente ocupa la Dirección el Profr. Rodolfo Bravo Ochoa.
Actualmente nuestra escuela funciona con cinco grupos de primer año, cuatro grupos de segundo y tres de tercero, con más de 600 alumnos en total.
El Personal Docente está integrado por el Director, un subdirector, 36 maestros de clases académicas, 18 maestros de materias de adiestramiento, tres empleados administrativos y cuatro conserjes.
Debido a que los grupos han estado sobrecargados, aun cuando ha habido algunas bajas, para el próximo año tendremos nuevamente el problema de cupo, pues está autorizada una inscripción para cinco grupos de primer año; cinco grupos de segundo y tres grupos de tercero que dan un total de 13 grupos. El aumento por lo menos de un grupo cada año es inevitable para lo cual van a ser necesario de más aulas y de mayor número de personal docente.
La Dirección, desde ahora, se está preocupando por la resolución de este problema tan grave. Esperamos que con la ayuda de la Sociedad de Padres de Familia, el pueblo y Autoridades sea posible la solución de una manera satisfactoria a los intereses de la población escolar de la región y poder atender a la juventud estudiosa de la mejor forma posible, poniendo, además, toda nuestra vocación y deseo de servir a nuestro pueblo con el mayor desinterés.
Profr. Salvador Castillo Campos.