03/07/2015
TESTIMONIO Y AGRADECIMIENTO DEL PROCESO TERAPÉUTICO EN CARACOL
Describir la experiencia que hemos vivido gracias a Caracol resulta de verdad difícil, no existen palabras para dar las gracias a las personas que trabajan aquí. Nos ha tocado ver a niños que entran y son dados de alta, ver los avances que han tenido, nos ha tocado trabajar con diferentes personas las psicólogas Monse y Fer a las cuales se les agradece muchísimo lo que hicieron por ayudar a Jorge.
Hubo un momentos en los que resultaba difícil que Jorge siguiera con sus terapias, algunas veces la distancia y el desgaste que resultaba trasladarnos de Arandas, Jal. a La Piedad, otras tantas los gastos que generaba y la necesidad de prescindir de muchas cosas para poder sustentar lo que para nosotros es lo más importante en la vida "nuestro hijo". Nos tocó escuchar tantas opiniones sobre lo que para muchos resultaba un esfuerzo innecesario, decían que lo dejáramos que ya hablaría cuando él estuviera listo para hacerlo, dichas opiniones muchas veces generaron conflictos entre nosotros como pareja; conflictos, que tuvimos que sacar adelante dándonos cuentan de que lo más importante era el bienestar de nuestro hijo.
En muchos momentos vimos estancada la terapia, nos sentimos frustrados por no ver un avance pero eso no evito que siguiéramos buscando, se le han realizado estudios del oído para descartar sordera, tomografías, encefalogramas, descartando distintos diagnósticos de médicos de diferentes lugares, en cada uno de estos procedimientos me ha sorprendido la fuerza y el valor que Jorge tiene, el miedo no lo limita y en ocasiones me ha tocado a mí como mamá verlo llorara por algún estudio, escuchar su voz cuando me dice "mami ayúdame" mientras le sacan sangre y terminando cuando él me seca las lágrimas y me dice "no llores mami, todo está bien ya no me duele". Sin duda alguna el avance más grande que hemos visto en Jorge es ese increíble anhelo de hacer las cosas por él mismo, el orgullo que es para el decir "yo puedo mami". Él sin lugar a dudas nos ha demostrado que vale la pena cada sesión en Caracol y sabemos que es pesado también para él, hay días en los que no quiere asistir y otros más en los que no se quiere ir a la casa. Muchas veces hemos escuchado a los papás diciendo "hijo cállate un rato", nosotros esperamos mucho para escuchar la voz de Jorge y ahora que la estamos disfrutando quisiéramos escucharla todo el tiempo.
Sin embargo Caracol no solo ha ayudado a Jorge, también nosotros hemos tenido que aprender que nadie nace sabiendo ser padre y que se aprende conforme la marcha. Como papá he aprendido que aunque no siempre tengo mucho tiempo para pasar con Jorge, el poco que tengo lo disfruto y le hago saber a cada momento lo importante que es para mí y lo mucho que lo amo. Aquí he aprendido que la base de la familia somos Lupita y yo y que de la comunicación que tengamos nosotros, de cómo resolvamos las dificultades y del apoyo que nos demos el uno al otro es como nuestros hijos aprenderán a salir adelante en la vida.
Hay momentos en los que resulta muy difícil lidiar con la idea de que nuestro hijo no se desenvuelve como los niños de su edad, que quizás su motricidad no sea tan buena como la de sus compañeros de la escuela o que su lenguaje no es comprensible para muchos, pero sin lugar a dudas Dios acomoda todo en la vida y pone a las personas en el lugar y tiempo preciso, él nos dio un hijo maravilloso, una fortaleza inquebrantable, una paciencia infinita, un amor eterno y puso a nuestro alcance a gente capaz de ayudarnos a reconocer el problema de nuestro hijo, nos brindó alternativas y nos enseñó que no debemos ponerle límites haciendo las cosas por él para evitar que se lastime, muchas veces aprendemos solo después de caer y lastimarnos. No siempre estaremos para cuidar a nuestro hijo así que tenemos que prepararlo para una vida y Caracol nos brinda las herramientas para ayudarlo. Los prepara y nos prepara para crecer.
Un millón de Gracias por todo lo que hacen por nosotros, gracias Blanca, gracias Kary, gracias Noemi. Aunque las queremos mucho esperamos ya no las veamos en Caracol. Para así poder decir que cumplimos con nuestro ciclo y Jorge ya fue dado de alta.
Cuando empezaron este proyecto hace 10 años jamás imaginó la cantidad de vidas que cambiaría, la multitud de personas que agradecemos que haya puesto a nuestro alcance un centro terapéutico como Caracol, lleno de amor, paciencia, enseñanza, disciplina, respeto, calidez humana importantes cimientos en la niñez para crear gente de bien. Gracias por todo y que siga habiendo muchos, muchos años más para Caracol para que sigan cambiando vidas como cambiaron la de nosotros.
Muchísimas Gracias.
Atte. Familia Hernández Palomino