13/03/2026
Si esta novela gráfica de Jozz Ojeda, historietista mexicana, se hubiera publicado en Estados Unidos, Francia o Japón, creo que ya sería un fenómeno editorial y Netflix estaría a punto de comprar los derechos para hacerla serie animada. Sin embargo, como no es al revés (que primero haya sido una serie o película de Disney, por ejemplo) Planeta la tiene sepultada bajo sus bestsellers de Lilo y Stich, Gravity Falls y Zootopia… Ni siquiera la destaca en su sección de cómic, acaparado por manga. ¿La mandarían a algún premio o selección de LIJ? No creo. Algo parecido le ocurre a otros cómics como El paseador de perros de Emmanuel PÑA, que reseñé la entrada pasada, o Informe negro de Richard Zela y Francisco Hinojosa (2018), Foráneo de David Espinosa, El Dee (2023) y Fisk y el misterio del gato músico de B. Alvarez M. y Jorge A. Estrada (2023). El porqué Planeta no difunde algunos de los mejores títulos que publica no es asunto a profundizar aquí aunque tampoco es un enigma que requiera desvelos.
¡Enigma interesante el de Lutino! Ignis y Cinza, dos misteriosos hechiceros de fluida identidad y argollas mágicas (similares a orejeras mesoamericanas, aquí llamadas «astros») han huido de un pasado en llamas en busca de un objeto con forma de pájaro amarillo, «con el poder de transformar a quien lo posea en aquello que más desee». Siguiendo un mapa roto, se adentran en las brumosas montañas del Continente de Origen hasta toparse con una encantadora viejecita llamada Brote, que siempre evoca los consejos de su abuelita y pertenece a la antigua y casi extinta tribu de «Los murmullos del bosque», una de las nueve civilizaciones originarias de esa realidad.
Brote les ofrece comida, descanso y más pistas, y los acompaña por una gruta, cuya entrada, revelada a Cinza en un sueño, por Murci, una suerte de espíritu de murciélago, conduce a un antiguo reino subterráneo. Allí continuarán engarzándose misterios enmascarados, maldiciones terribles y hongos sabrosos.
Con humorismo, una prosa muy pulida y un arte cautivante, de una imaginería rica, variada y en constante movimiento, la obra erige una arquitectura narrativa ambiciosa, de múltiples tramas y capas (¡incluidas capas mágicas!), sentando las bases de una saga que se proyecta amplia. Me hizo pensar en La saga de los confines, de Liliana Bodoc, pues estamos ante una fantasía épica latinoamericana ¡en cómic! Al leer, con entusiasmo creciente, me sentía a la vez en El señor de los anillos y en el Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México. Jozz Ojeda me confirma su inspiración en Camazotz, dios murciélago del inframundo maya, así como en el imaginario visual zapoteca, al diseñar algunos de sus personajes. Y hay muchos detalles más: los dientes de Ignis, por ejemplo, afilados como jaguar.
Nada más terminar de leerlo, se convirtió en uno de mis nuevos libros favoritos. Para calmar la urgencia de disfrutar la siguiente entrega (habrá que tener paciencia pues el trabajo es minucioso), volví a empezarlo.
Como sucede con mucha literatura fantástica, Lutino propone una mirada crítica del orden mundo. Resultan evidentes, en el arranque, los paralelismos con la realidad mexicana: Ignis y Cinza desconfían; les cuesta creer que Brote sea genuinamente bondadosa. «Cuidar los unos de los otros es lo normal», le dice ella a Cinza. «Lo normal se siente raro», piensa el joven hechicero, e Ignis recuerda: «Las personas que tenían que cuidarnos nos lo arrebataron todo». En efecto, han dejado atrás una cadena de odio, «Quiero romper este ciclo de sufrimiento», en la que yo leo narco terrorismo de Estado.
¿Cómo contarle a niñxs que quien debería cuidarte a veces es cómplice de lo contrario?, me sorprendió escuchar tan nítidamente en este cómic una de las preguntas que guían más de 25 entradas en mi blog desde la desaparición forzada de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Jozz nació en Querétaro y estudió Artes Visuales en la Universidad de Guanajuato y una Maestría en Narrativa Gráfica en Guadalajara, y precisamente realizó una residencia artística en Zapopan, Jalisco, para desarrollar Lutino. Ahora participa en otra residencia célebre, en Angulema, Francia. Dado los acontecimientos recientes en nuestro país, centrados en Jalisco, reconforta saber que, por ahora, se encuentra, como sus personajes, en un territorio más luminoso buscando otras maneras de «transfigurar el horror en belleza», como dice Michèle Petit, de encontrar Lutino… y quien encuentre este cómic, encontrará, también, un tesoro.
La nota completa ⋙✷ ¿Quién publica cómic en México? + Equis y Zeta, Chepita, Lutino y ¡Pombástico! ∡⁍ https://wp.me/p4cL8D-aIM