27/10/2025
A lo largo de la historia, la humanidad ha intentado describir con ecuaciones las leyes más profundas del universo. Algunas de estas fórmulas han cambiado por completo nuestra visión de la realidad y se han convertido en pilares de la ciencia moderna.
La famosa equivalencia masa-energía, propuesta por Albert Einstein, nos dice que la materia y la energía son dos caras de la misma moneda: una pequeña cantidad de masa puede transformarse en una enorme cantidad de energía. La ley de la gravitación universal de Isaac Newton, en cambio, reveló cómo cualquier objeto con masa atrae a otro, desde una manzana hasta los planetas, sentando las bases de la física clásica.
Más adelante, Hendrik Lorentz formuló la ecuación de la dilatación temporal, que muestra cómo el tiempo transcurre de manera diferente para objetos que viajan a velocidades cercanas a la de la luz. Y Charles-Augustin de Coulomb describió con su ley cómo las cargas eléctricas se atraen o repelen, un principio esencial para entender la electricidad y el electromagnetismo.
En tiempos más recientes, Stephen Hawking sorprendió al mundo con la predicción de que los agujeros negros no son completamente oscuros, sino que emiten una tenue radiación conocida como radiación de Hawking. Jacob Bekenstein, por su parte, mostró que los agujeros negros tienen entropía, es decir, almacenan información, lo que abrió nuevas puertas al misterio de cómo la física cuántica y la gravedad se relacionan.