29/05/2020
MÁS ALLÁ DE LA PANDEMIA, PARTE II
Parece venir lo más difícil de la pandemia. Por el contrario, la gente hemos comenzado a relajar nuestras medidas. La poca disciplina, la necesidad de salir a ganarse la vida, así como el descontento y desinformación parecen ser un alud de tierra que enterrarán todo miedo a lo venidero. Quizás esta relajación dé para que nos arrepintamos y sea demasiado tarde en unos meses.
No es de extrañar. Nuestro ritual diario se ha visto desmembrado de nuestra vida social desde el inicio de la contingencia sanitaria. Comienzan las consecuencias secundarias de estos encierros. El ser humano no está hecho para ser encerrado ni en su casa ni en sus propios pensamientos. Salen a la luz carencias, instintos de supervivencia y todo lo que se venía cargando desde décadas: un ritmo ajetreado y una mentalidad muy centrada en la producción.
El ser humano es un ser ritual, es decir, sujeto que da sentido a su vida a través de gestos miméticos. Además de un ser de rutina: hombre que se levanta en las mañanas para hacer lo mismo con el fin de sobrevivir en esta jungla llamada mundo. Las rutinas se van haciendo más pequeñas y pobres. Los rituales, por su parte, se ven vaciados de sentido. Corremos a un vaciamiento de nuestra vida.
I.V.G.