26/08/2021
EL AMOR Y EL SUFRIMIENTO COMO SEÑAL DE REDENCION. - "Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados"
El Apóstol San Pablo nos enseña que existen dos clases de tristeza: la tristeza según Dios - es decir del espíritu - y la tristeza según el mundo. La primera es causa de salvación; la segunda es causa de muerte. La tristeza según Dios es la que surge de un alma afligidos por males espirituales que el pecado le ha infringido; mas afligidos y todo pero no derribada porque le vivifica y alienta la esperanza sometiendo su voluntad a la de Dios En tanto que la tristeza según el mundo, es decir según la carne, es la que ahoga y agobia el alma sometida por males tenporales, materiales, emocionales y mundanos; pero que permanece sometida de tal forma que se revuelve áspera, dura, impaciente llegando a la rebeldía a la mano de Dios, entrando en desesperanza y abandono, y ansiosa por hallar consuelo recuperando bienes mundanos perdidos, atropellando los Mandamientos divinos ofendiendo a Dios y ensenoreandose contra sus progimos. La tristeza conforme al mundo Roe el corazón como gusano que nunca duerme, la cual es causa de muerte espiritual, moral y psíquica así como de muchas enfermedades y de la misma muerte del cuerpo y siempre de la muerte del alma. Apartemonos, sí, de esta tristeza según el mundo que engendra la actualidad que lleva al precipicio y a la muerte.
Nos enseña el Santo Abad de San Curan en el 4 peldaño de la oración, que "debemos llorar y gemir viendonos apartados de Dios a causa de nuestros delitos y pecados. Aquí llorar y gemir quiere decir apreciar en sumo grado los bienes otorgados inmerecidamenre por Dios y perdidos por el hombre a causa de sus trasgreciones; ansiandole recuperar le en verdad y que poseyendole a El que es lo verdaderamente valioso nos otorgue Su Gracia . La tristeza según el espíritu que es de Dios es la más apetecible y agradable de todas las alegrías porque es causa de sumo bien interminable y que es la alegría y el gozo i