22/11/2025
Les compartimos una reflexión redactada por una de nuestras estudiantes: ✨
"Los del pueblo con los de afuera"
El rechazo entre los pueblerinos y quienes vienen de fraccionamientos ha existido desde que estos últimos surgieron, generando algo parecido a una rivalidad superficialmente basada en diferencias del como se habla, se viste, se convive, e incluso el como se luce en apariencia, además de comportamientos generales, sean dañinos o no. Ante esto surge mi pregunta; ¿cómo es posible promover la tolerancia y sana convivencia entre ambos grupos?
Personalmente creo que, aunque bien, es complicado comenzar de manera individual se puede iniciar hablando con compañeros o amigos de la escuela, trabajo o círculo social pertenecientes a diferentes comunidades para cuestionar la división y la violencia entre ellas, Si se está de acuerdo en que esta hostilidad es hartante, se puede comenzar a planear estrategias para reducirla. El primer paso sería algo simple pero sumamente importante: ser amables y no responder ante provocaciones, evitando que escalen en violencia verbal o incluso física.
La idea es parar con los discursos de odio por la diferencia de ideología y empezar a crear una convivencia pacífica. Después, podrían hacerse implementaciones más visibles como crear pósters concisos, o abrir comunidades o cuentas en redes sociales populares (Facebook, TikTok, Instagram) para promover la paz. El contenido no solo debe ser positivo, sino también mostrar de forma cruda pero respetuosa las consecuencias reales de la división humana.
Si se logra reunir suficiente gente comprometida que participa activamente en el cambio, incluso podría llegar a organizarse un pequeño evento entre tres o más pueblos y fraccionamientos, invitando a dueños de puestos de comida, alguien capaz de dar una charla sobre paz, respeto y generosidad, etc, claro, ligera, con la finalidad de atraer y mantener la atención centrada del del público.
Finalmente, un punto casi indispensable para el cambio es preguntarse de manera colectiva, "¿Por qué odiamos?", pues cuestionar el origen del rechazo tan marcado es crucial para avanzar.