17/07/2022
En la década de los 60', 70', 80' y 90' el icónico Don Chendo recorría las calles de con su mítico carrito.
Un carrito color verde en el cual transportaba todo aquello necesario para preparar aquellas deliciosas aguas de Limón. En el se apreciaban las copas de cristal donde servía el agua, que muy practicado y estudiado tenía aquella técnica, para sellar con el secreto que don Chendo tenía, para pigmentar y darle ese sabor mágico al agua.
¡Eran deliciosas!
Podías verlo recorrer las calles, estar presente en los parques, las explanadas, las fiestas, el siempre estaba ahi, listo para prepararte una rica agua de Limón.
Pero para don Chendo, aquello era todo un ritual nos comenta su nieta, muy de madrugada se levantaba a contar, si, contar sus limones que guardaba en la arena, para mantenerlos frescos, pues no acudía todos los días al mercado a comprarlos, ya después de contarlos, comenzaba a rallar con delicadeza los limones para extraer el zumo que ocuparía para añadir sabor y color en el agua.
Don Chendo, llego a Ixtepec caminando desde Jalapa del Márquez, a buscar la vida, tardo una semana en llegar, pero hizo de Ixtepec su lugar querido, que le permitió lograr una vida digna y admirable.
Recordaremos siempre a quienes marcaron la de siempre.
Anecdota y Fotografía de su nieta la Sra. Lulú Molina.
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