04/09/2025
¿Qué te parece si el día de hoy hablamos brevemente acerca de los lubricantes industriales y su importancia? Seguramente en más de una ocasión habrás trabajado con aceites o grasas, pero, ¿sabes cuál es su origen? Si no es así, entonces te invitamos a revisar la siguiente información.
Los lubricantes han acompañado a la humanidad desde sus inicios, pues existen registros que indican que los antiguos egipcios hacían uso de aceite de oliva para facilitar el movimiento de grandes piedras. Por otra parte, también se sabe que esta misma cultura utilizaba grasa animal para lubricar los ejes de carretas y carros de batalla.
Con el paso de los años, distintas civilizaciones alrededor del mundo comenzaron a emplear también el petróleo como aceite para engrasar mecanismos; sin embargo, incluso durante la Revolución Industrial, el aceite vegetal y la grasa animal seguían siendo los principales lubricantes utilizados en todo tipo de maquinaria.
Fue hasta 1866 que el Dr. John Ellis, a través del refinado del petróleo, logró desarrollar el primer aceite lubricante capaz de trabajar adecuadamente a altas temperaturas.
Más adelante, en 1920, diversas empresas fabricantes de aceites comenzaron a agregarle jabón y distintos aditivos para convertirlo en grasa y mejorar sus propiedades; y en 1923 la SAE comenzó a clasificar estos lubricantes en función de su viscosidad.
Finalmente, en 1952 se empezaron a fabricar los primeros aceites sintéticos.
Actualmente, un lubricante tiene diversas funciones, entre las que podemos destacar:
• Reducir la fricción y el desgaste.
• Controlar la temperatura.
• Proteger contra el óxido y la corrosión.
• Controlar los contaminantes.
• Transmitir fuerza.
• Sellar posibles fugas.
Hoy en día, los lubricantes utilizados en la industria (ya sean aceites o grasas) cuentan con aditivos que les proporcionan características únicas, altamente necesarias para las aplicaciones en las que sean empleados. Estas características van desde la viscosidad, pasando por la resistencia a las altas temperaturas, hasta la capacidad de repeler el agua.
Existen diferentes empresas dedicadas a la fabricación de aceites y grasas, y aunque de forma general todos estos productos se encuentran normalizados, la realidad es que cada fabricante elabora su propia versión. Esto significa que podemos encontrar el mismo aceite o la misma grasa con exactamente las mismas características, pero de distintas marcas y a un costo totalmente diferente.
Como podemos observar, los lubricantes han formado parte de la industria desde hace muchísimos años y, actualmente, con la llegada de nuevas tecnologías, seguirán evolucionando, mejorando sus propiedades y ampliando el repertorio de aplicaciones en las que son utilizados.