18/04/2025
"Existes, hombre, tú llenas la aparente omnipresencia de la soledad de la tierra; tú haces callar el grito del silencio con tu voz y tu canto; tú construyes nuevas bellezas dentro de la belleza del mundo; tú eres portador del amor en una naturaleza despiadada e ignorante de sí misma; tu devoción a la verdad y tu rechazo a la mentira y la soberbia, conservan, defienden y reciben a los hombres concebidos que se gestan; tus preguntas y tus respuestas, despojadas de falacias, forman y guían a los nuevos varones y mujeres para dar seguridad y paz en un ambiente incierto; tus gestos, palabras y caricias despiden con misericordia a infortunados, enfermos y viejos en los umbrales del misterio dramático de la muerte; tu mente insaciable de conocimiento vislumbra a Dios y lo descubre como persona, porque es bueno, sano y bello el saber que el hombre se asemeja a su Creador, es entonces que, el cuerpo y el alma que eres, conoce la felicidad perenne y comunicas tu experiencia. Existes, hombre, y sabes tú, muy bien, que no tiene sentido evitar la vida de mujeres y varones porque es mejor ser testigo y compañero de la existencia que ser la causa primera y salvaje de su muerte. Existes, hombre, y nunca será bueno llevar marcas homicidas en lo sagrado de tu conciencia. Existes, hombre, y te encuentras, nuevamente, cara a cara con la felicidad cuando comprendes que, de la unión de varones y mujeres, renace la esperanza. Existes, hombre, y vuelves a llenar la tierra".
¡Aborto impensable! ¡Aborto imposible! ¡Aborto repudiable! ¡Aborto nunca!
Modec Decamp