29/09/2026
Lo que debes saber sobre la terapia de alimentación.
1. No todos los niños que rechazan alimentos están dentro de lo que se denomina neofobia alimentaria.
Para asegurar que este dentro de algún trastorno de la alimentación es importante valorar la funcionalidad, cuestiones de tipo sensorial y contexto del menor, ya que la alteraciones de rechazo provocan no solo que no les guste algo por sabor, forma, color, textura o consistencia, sino que van afectando al desarrollo directo del menor, estatura, a veces peso y talla, lo que genera que los niños con esta condición no puedan tener un acercamiento sano y divertido con los alimentos.
2. No siempre vamos a empezar llevando nuevos alimentos a la boca, pero siempre debemos involucrar alimentos.
Los podemos usar para pintar, por ejemplo el betabel (remolacha) para pintar objetos morados, el café para pintar objetos o dibujos de alimentos café, usando las manos o simplemente con un pincel o esponja, pero que a medida que vayamos avanzando los peques van teniendo acercamiento con nuevos alimentos, sin tener que imponerse los como una comida nueva.
3. La terapia solo es una herramienta.
Los avances se notarán cuando la familia se involucre al 100%.
El que toda la familia se involucre para la mejoría de los nuevos alimentos es de vital importancia, porque si tenemos un discurso ambigüo en el que papá come algo, mamá otra cosa y el hermanito otra, entonces desde ahí es imposible que pidamos al niño coma cosas que ni nosotros como adultos somos capaces de hacerlo, debemos aprender a buscar armonía al compartir la mesa, ya que los alimentos son la fuente de Energía para nuestro cuerpo y lo que nos ayuda al crecimiento y desarrollo.
4. Su alimento seguro no se le quita de golpe.
Se sabe que los alimentos que prefieren los niños con rechazo alimentario tienden a ser de comida rápida, pero es importante no quitarselo, es mejor darle lo seguro mientras vamos incluyendo poco a poco otros alimentos.
5. La evaluación nutricional del menor es super importante para complementar el tratamiento terapéutico.
No solo debe quedarse en lo funcional, sensorial, sino su contexto y estado salubre con apoyo del nutriológo.