Es grande la lista de beneficios o funciones que tienen las prácticas filosóficas. Algunos de las principales son:
• Desarrollar la toma de decisiones y el juicio. En principio todas las dinámicas, cursos y espacios que se desarrollan en CECAPFI tienen por objetivo que el individuo se responsabilice y adquiera consciencia de la importancia de sus propias ideas. Esto es llamado por nosotros desarrollo del juicio, e implica por tanto que las decisiones que posteriormente se tomen sean más comprometidas y responsables.
• Fomentar un pensamiento cuidadoso y claro. El trabajo y el desarrollo del pensamiento es para nosotros un elemento indispensable. A través del aprendizaje de la argumentación, de la síntesis, de la conceptualización, del diálogo y el debate promovemos el desarrollo de un pensar atento, lógico y ordenado. Frente a las situaciones complejas o difíciles para niños, jóvenes o adultos fomentamos una claridad y cuidado en este ámbito que implica un actuar con mayor consciencia.
• Conocerse a sí mismo. Con base en el antiguo precepto griego, consideramos que conocerse a sí mismo es fundamental para el desarrollo de cualquier actividad académica, laboral o cotidiana. La seguridad en uno mismo proviene ciertamente de saber quién uno es y la filosofía es para esto uno de los mejores remedios.
• Comunicarse mejor. Al trabajar normalmente con grupos y utilizando novedosas didácticas que promueven el diálogo y la argumentación desarrollamos valiosas competencias comunicativas. Las comunidades de indagación, los ejercicios de debate o la aceptación del disenso son algunas de las formas con las que logramos crear espacios y aprendizajes en función de un comunicarse más claro, centrado, abierto y directo.
• Aportes para el mundo del trabajo. Al trabajar con instituciones la filosofía suele tener un efecto muy positivo en las personas, tanto por el hecho de que sus ideas son consideradas y tomadas en cuenta, como por la posibilidad de comunicarse y contactarse con los demás en su ámbito laboral. Por otro lado cuando nos enfocamos al trabajo con escuelas u organizaciones diseñamos junto con sus directores, coordinadores y gerentes estrategias y dinámicas para obtener el mayor provecho posible a lo que hacemos en conjunto.
• Mejoras a nivel académico. Cuando se aplica la filosofía en espacios educativos se ha encontrado una notable mejora académica. No sólo promovemos la idea de la filosofía como una asignatura a trabajar desde el jardín de niños hasta el bachillerato o la Universidad, sino que además las didácticas y estrategias que promovemos pueden ser perfectamente trasladadas al trabajo con otras materia, generando la apertura, diálogo y autoconocimiento, así como de mayor rigor y pensamiento disciplinar.
• Vivir más felices. El bienestar que nos permite pensar, pensarnos y actuar conforme a nosotros mismos responde a un patrón de salud muy básico. La filosofía siempre ha buscado ponernos en contacto con nuestra existencia y con nuestras principales necesidades, así como con nuestros intereses, gustos y forma de ser lo que nos lleva definitivamente a vivir de una forma más plena.