14/09/2026
A veces preguntas “¿qué tienes?” y la respuesta es simplemente: “nada”.
Y probablemente sea verdad. O quizá todavía no sabe muy bien cómo explicarlo.
Durante estos años empiezan a aparecer gustos, ideas, emociones e intereses que son cada vez más suyos. Y no todo necesita convertirse inmediatamente en una conversación.
A veces dibujan. Escriben. Se ponen los audífonos. Eligen una canción. Agarran una guitarra y pasan un buen rato intentando que algo suene como ellos quieren.
Aprender música también puede abrir ese espacio: explorar, elegir, probar y expresarse sin tener que explicarlo todo.
Quizá nuestra tarea como adultos no siempre sea entender exactamente qué quieren decir.
A veces basta con darles espacio para encontrar cómo quieren decirlo.