11/07/2026
Querida Madre Ma. Concepción Silva Monroy,
En este día de gracia y alegría, nos unimos con profunda gratitud a la celebración de sus 25 años de vida consagrada en la Congregación de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada Concepción.
Un cuarto de siglo de fidelidad es un testimonio luminoso del amor de Dios. Durante estos 25 años, su entrega generosa, su oración constante y su servicio inspirado en el carisma franciscano han sido un regalo inmenso para su comunidad, para la Iglesia y para todos aquellos que han tenido la dicha de caminar a su lado.
Hoy celebramos su "Sí" perseverante. Agradecemos su valentía al seguir las huellas de San Francisco y Santa Clara, reflejando siempre la dulzura y humildad de la Inmaculada Concepción en cada una de sus obras.
Que el Señor, que comenzó esta buena obra en usted, la siga colmando de su paz y de su amor, y que su corazón continúe siendo un refugio de esperanza para los demás.
Deseamos que este jubileo sea un tiempo de renovación espiritual, de profunda alegría y de mucha luz para los años de misión que el Señor aún tiene preparados para usted.
¡Muchas felicidades por estas Bodas de Plata de Consagración!