12/07/2026
Me tocó estar en el universo donde tomé la maravillosa decisión de seguir mis sueños, ser feliz y fundar mi escuela de karate: mi amado Dojo.
Gracias por tanto a todas las personas que han sido parte de este sueño, a quienes hoy lo siguen construyendo y a quienes algún día llegarán.
Esta es la historia que decidí escribir para la posteridad. Cada día y cada clase los vivo con pasión. Siempre procuro dejar una enseñanza para la vida, más allá del karate. Aunque soy el maestro, puedo decir con certeza que he aprendido más de mis alumnos de lo que yo les he enseñado. Por ello, sigo y seguiré comprometido con mi preparación y crecimiento, para poder ofrecerles siempre una mejor versión de mí.
Gracias a todos los alumnos y a sus familias que, a lo largo de estos 15 años, han depositado su confianza en nuestro trabajo. Les estaré eternamente agradecido.
Quiero expresar un agradecimiento muy especial a un grupo de personas extraordinarias con quienes tengo la fortuna de compartir este camino. Lo que comenzó como un equipo de trabajo se ha convertido en una familia.
Gracias, Abira, Alan y Óscar, por entregar lo mejor de ustedes cada día y por hacer posible que, año tras año, tengamos un aniversario más que celebrar.
Gracias también a nuestros sempais: Emi, Dianita y Andrei, por sumarse con entusiasmo y compromiso a este proyecto.
Mi agradecimiento también es para todas las personas que han formado parte del staff y para quienes, en el futuro, escribirán nuevas páginas en la historia de Shizen.
Este aniversario está dedicado de manera muy especial a mi familia, a quienes ya no se encuentran en este plano, pero cuya esencia y energía permanecerán eternamente en el universo y en mi corazón. Ellos sentaron las bases de mi educación, creyeron en mis capacidades y me dieron la libertad de encontrar mi vocación y elegir mi propio camino.
Han sido años de grandes cambios, retos, aprendizajes y crecimiento. Hoy solo puedo decir que me siento profundamente agradecido con todas las personas que han estado y están presentes en este camino. Gracias por formar parte de mi vida, por creer en mí y por caminar, aunque sea un tramo, junto a este sueño. Gracias por ser parte de la fundación y nacimiento de este gran proyecto que siempre conservará su esencia.
Siempre llevaré su confianza conmigo. Deseo, de todo corazón, que la vida les devuelva multiplicado todo lo bueno que han sembrado.
Con cariño y gratitud,
Miguel Rodríguez