18/06/2026
Hoy, en el Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio, recordamos que las palabras tienen poder: pueden construir puentes de entendimiento o profundizar divisiones.
Desde la perspectiva del derecho, combatir el discurso de odio no significa limitar la libertad de expresión, sino proteger la dignidad humana, la igualdad y el derecho de todas las personas a vivir libres de discriminación y violencia.
La justicia se fortalece cuando promovemos el respeto, el diálogo y la tolerancia. Una sociedad democrática exige el intercambio de ideas, pero también el compromiso de rechazar expresiones que fomenten el odio, la exclusión o la violencia contra cualquier persona o grupo.
Construyamos una cultura jurídica basada en el respeto a los derechos humanos, la inclusión y la paz social.
La palabra puede ser una herramienta de transformación; utilicémosla para defender la dignidad de todas las personas.