05/09/2026
La hacienda de beneficio de la plata en San Juan Bautista de Taxco el Viejo se encuentra inmersa en la región conocida como la “Provincia de la Plata” conformada por cuatro centros mineros: Taxco, Zacualpan, Sultepec y Temascaltepec, desde la segunda mitad del siglo XVI hasta el siglo XIX.
Para entender el contexto de la región minera en Taxco, se debe mencionar que la mayor parte de haciendas e ingenios mineros se encontraban en tres escurrimientos fluviales que forman parte de sistema del río Balsas: en profunda barranca el río Taxco y el Cacalotenango al poniente, y al oriente del centro urbano el río San Juan o Río Frío.
Todos estos escurrimientos de las haciendas confluyen en el punto conocido como Taxco el Viejo y alojaron la mayor parte de las edificaciones para beneficio y fundición de los minerales, cuya característica fue la cercanía con las bocaminas. En el río Cacalotenango, donde el judío portugués Cáceres se instaló en Tenango o Cacalotenango, se encontraban las fundiciones de Santa Bárbara, los ingenios o haciendas del Fraile, San José y Santa Rosa. En el escurrimiento fluvial de Landa se ubicaban la hacienda San Joaquín, la Luz y la de San Francisco Cuadra. Por el centro de Taxco, en la barranca de Tetitlán, estaban la hacienda de Tetelcingo y la fundición de Mora. En el otro escurrimiento de agua, en el lugar conocido como el solar, hacia la Macarena, estuvo la hacienda de Xocotitlan por el lado poniente con dirección al sur. Finalmente, en el Río Frío o San Juan, que corre por el lado oriente del actual centro urbano y que nace en los poblados de Acamixtla, San Juan, Juliantla y Tehuilotepec, se encuentran aún vestigios de las haciendas de Atlishuaya, Atlixtac, Santa Ana, Santa Rosa, Santa Prisca, Tetelcingo, San Sebastián y Hueymatla, dónde también se encuentran vestigios de antiguos hornos de mineral y la hacienda de San Juan Bautista en Taxco el Viejo, que, junto con la de Cantarranas, fueron las primeras en el real de minas de Taxco, y, finalmente, sobreviven algunos residuos de la exhacienda en Puente Campuzano. Cabe mencionar que, en la primera etapa, los habitantes empezaron a explotar los minerales en forma rudimentaria, bajo las formas comunes de excavación a cielo abierto y la horizontal, como el denominado los Tajos del cerro Bermeja al oriente de Taxco, donde se encontraba el socavón del Rey, ubicándose las primeras viviendas mineras en el barrio de la Veracruz del actual Taxco.1
Los conquistadores españoles incursionaron en el antiguo Tlachco (hoy Taxco el Viejo), entre 1520 y 1521, cuando preparaban la toma de Tenochtitlán. Vinieron en busca del estaño que necesitaban para fabricar sus cañones, hecho que quedó registrado en la Cuarta Carta de Relación que Hernán Cortés envió al rey Carlos V.2 La hacienda de beneficio de mineral San Juan Bautista es una de las primeras que se construyeron en la Nueva España, alrededor de 1543, luego de veinte años de exploración y explotación de los minerales en forma rudimentaria en la región de lo que hoy es Taxco, Guerrero. El período mencionado es producto de una deducción, dado que es en esta etapa en la que algunos españoles llegan a esta región para invertir en los trabajos mineros, tal es el caso de Pedro de Sandoval, quien inició la edificación de este enorme complejo de 3.5 hectáreas, integrado por un acueducto de 1.5 km, del que se conservan tan solo 108 metros lineales. Contaba con cinco molinos hidráulicos y sus respectivas tahonas en paralelo, un complejo sistema hidráulico de canales a cielo abierto, semi cubiertos y túneles de conducción subterránea, que finalmente convergen en uno de los escurrimientos fluviales con una diferencia de altura de 35 metros, lo que permitía el manejo de los afluentes en diversos puntos. Tiene un patio central o espejo de agua, rodeado de jardines, la casa principal o del administrador, de dos niveles, una casa contigua de cinco habitaciones, otros salones adyacentes y una bóveda de cañón corrido en la parte más baja de la topografía, acompañada de un acueducto secundario que recibe y conduce finalmente el afluente hasta el río Taxco. Estas estructuras funcionarían hasta un poco después de finales de la Revolución Mexicana, coincidentemente con el ingreso de otras técnicas, producto de la Revolución Industrial, que vendrían a sustituir las técnicas ya obsoletas del beneficio de patio y la llegada de nuevos procedimientos.
Al parecer, la hacienda de San Juan Bautista fue habitada por William Spratling, y luego por Héctor Aguilar, habiendo reutilizado los espacios para instalar talleres de joyería de plata, su propia casa habitación y diseñando algunos espacios, imprimiendo su estilo particular. Posteriormente fue adquirida por los norteamericanos John Green y Roy Carter que hicieron adaptaciones para convertirla en hotel, pero conservaron gran parte del sistema de molienda y el sistema hidráulico. Este espacio quedaría abandonado y fue en la segunda mitad de los años 60’s el gobierno estatal la expropió y, en 1968, donó a la Universidad Autónoma de Guerrero. En los primeros años de los años 70’s fue ocupada por la Escuela Superior de Agricultura, permitiendo de cierta manera conservarla. Es hasta 1985 que se realizó una intervención general de los espacios centrales por la UAG. Actualmente es el Museo Histórico de la Hacienda San Juan Bautista y se proyecta crear el Museo de la Tecnología de la Antigua Provincia de la Plata. En 2014 el H. Consejo Universitario emitió la declaratoria como “Patrimonio histórico relevante a la hacienda de beneficio de mineral San Juan Bautista”, quedando bajo la responsabilidad administrativa del Departamento de Patrimonio Cultural de la UAGro.
1.- García Mendoza, Jaime, La formación de grupos de poder en la provincia de la plata durante el siglo XVI. P.41. 3.- Ídem.
2.- Cartas de relación. IV Carta de relación p. 198. Ed. Porrúa, México. 1993.
Pavía Guzmán, Edgar, El siglo XVI en la historia del actual estado de Guerrero, tesis de licenciatura en Humanidades, Universidad Autónoma de Guerrero, 1970.
Rubí, Rafael, “Taxco y su región antes de Santa Prisca. Siglo XVI”, en Suplemento No. 53 de Diario de Campo, México, CNAN, INAH, marzo-abril 2009, pp. 82-101, en: https://revistas.inah.gob.mx/index.php/diariodecampo/article/view/12309/13447
ATENTAMENTE
MARCO ANTONIO ROMERO TORRALVA
ÁREA DE MONUMENTOS HISTÓRICOS DEL CENTRO INAH GUERRERO.