02/08/2026
🩷 Hace algunos años me senté por primera vez frente a una puerta que decía LÉXICA Kids. Y aunque por fuera parecía que estaba inaugurando una escuela de inglés para niños, por dentro estaba sanando.
Hay algo que pocas personas saben. Yo nunca fui la niña de los dieces y durante muchos años pensé que aprender inglés simplemente no era para mí.
Desde pequeña tomé clases de inglés. Fueron aproximadamente seis años estudiando reglas, estructuras gramaticales y listas de vocabulario.
Pero, siendo completamente honesta, había una parte que me costaba muchísimo: la gramática y eso afectaba mi autoestima.
Recuerdo que a los seis o siete años me hablaban del “Past Participle” cuando yo ni siquiera entendía esos conceptos en español. Yo solo memorizaba y aún así me equivocaba mucho (obvio, mi cerebro no lo relacionaba)
Hubo un “Plot Twist” en mi vida, Mis papás se divorciaron y en medio de ese momento difícil, apareció un rayito de luz: un intercambio a Durant, Iowa. 🇺🇸 (Que agradezco siempre a mis papás haberme enviado)
Fue un escape a lo que estaba viviendo en casa, pero también Dios estaba destapando una de las misiones de mi vida.
Hoy entiendo que ese viaje no solo cambió mi inglés. Me cambió a mí y la confianza en mí misma.
Viví con una familia que no hablaba una sola palabra de español y por primera vez tuve que dejar de pensar en reglas y empezar a comunicarme.
A los pocos días ya soñaba en inglés, las conversaciones empezaban a fluir solas e hice muchísimos amigos. Toda esa gramática que durante años me había parecido imposible… ahí estaba. No porque la hubiera memorizado mejor, sino porque por fin tenía un propósito REAL.
Ese viaje me enseñó algo que sigo creyendo todos los días: el problema nunca fue mi capacidad para aprender, el problema era la manera en la que querían hacerme aprender.
A los 16 años empecé a dar clases de inglés y desde entonces me hice una promesa. Si algún día tenía mi propia escuela, NINGÚN niño iba a sentir que no era inteligente sólo porque aprendía diferente.
Quería enseñar gramática, sí. Porque la gramática importa pero la enseñaría desde el significado y desde los intereses de cada alumno y por supuesto desde su edad y madurez.
Creé LÉXICA Kids pensando en la niña que fui, en la que alguna vez sintió desconfianza por creer que solo había una forma de aprender para sacar buenas calificaciones y frustrarse cuando algo no me salía bien.
Quería crear el lugar en donde a mí me hubiera encantado aprender, un lugar donde los niños aprendieran gramática porque la entienden y la viven, no porque la memorizan. Donde hablar inglés no dé miedo. Donde equivocarse sea parte del proceso y donde cada niño descubra algo que a mí me tomó muchos años entender: que su cerebro sí sabe aprender inglés y puedan plenamente confiar en ellos mismos.
Hoy, años después, miro esta puerta con muchísimo agradecimiento porque ya no representa solamente un negocio, representa el sueño de una niña que un día creyó que aprender otro idioma era demasiado difícil para ella y que hoy tiene el privilegio de acompañar a muchos niños a descubrir que sí pueden.
Feliz aniversario, LÉXICA Kids.
HAPPY KIDS LEARN BETTER 🤍