20/11/2023
“Tragedia entre Hermanos”
Por: Trixia Valle
¿Te puedes imaginar el dolor cómo madre o cómo padre si te dijeran que uno de tus hijos asesinó a su propio hermano, que es tu hijo también?…
Yo no puedo imaginar un dolor igual a este. No puedo ni pensar en el arrepentimiento y culpa que un acto así causará en un progenitor que tuvo a su cuidado a un -ahora- asesino. Y pues este fin de semana, sin duda, ha sido el más sangriento y doloroso del año, ya que se registraron dos asesinatos en distintos lugares donde un joven y un niño, respectivamente asesinaron a sus propios hermanos… Si así como lo oyes: ¡asesinato entre hermanos!
Estos fueron los dos lamentables casos:
El primero sucedió el jueves 16 de noviembre en la población de Xaltipan, en el estado de Puebla, cuando un joven de 21 años mató a su hermano de 10 años y lo descuartizó con un machete, todo esto bajo las influencias de una droga.
El segundo caso sucedió este domingo 19 de noviembre cuando un niño de 5 años en el Condado de Santa Cruz California ha sido acusado de matar a puñaladas a su hermano gemelo mientras que mantenían una discusión.
¿Qué está pasando? ¿Por qué estamos siendo testigos de niños asesinos? ¿Qué pasa por la mente de los niños y jóvenes para atreverse a cruzar tales fronteras?
La respuesta es multifactorial: por un lado, se calcula que existen 2 millones de mexicanos que sufrieron depresión en la infancia y no fueron atendidos; por otro lado los videojuegos violentos son una programación neuro lingüística hacia cometer graves actos en el afán de ganar puntos, como si hacer mal no fuera importante; también se suma el aumento del 30% en la violencia intrafamiliar durante la pandemia, de acuerdo a los reportes de las diferentes instancias de denuncias en México, que nos hacen ver que sigue siendo un problema grave el golpear a los hijos en la infancia y la niñez.
Y como punto de remate, están las dr**as, esas dr**as que algunos llaman de -legales e inocentes- minimizando el riesgo de utilizarlas, dejando a un lado los brotes psicóticos que ocasionan, cancelando todas posibilidad de qué las dr**as destruyen y que cobran vidas, no sólo las propias, sino las de otras personas que son víctimas de la violencia bajo su influencia; y no me refiero solamente a este caso lamentable de este joven que bajo la influencia de las dr**as mató a su hermano y lo descuartizó… sino que son miles quienes han sido asesinados -en un asalto o secuestro- por sus perpetradores bajo las influencias de las dr**as y el alcohol. Incluso en un documental de los kamikazes asesinos del 9/11 se comprobó que todos habían ingerido alguna sustancia antes de cometer este crimen.
Dicho lo anterior, el maltrato a la infancia, la desatención en la niñez, sumado a la adicción a los videojuegos violentos que programan las mentes, y rematado con el uso de dr**as de forma cotidiana y alientan a la persona a cometer actos son el caldo de cultivo de una sociedad en donde hoy así como Caín y Abel, dos hermanos han asesinado a su propia sangre y todos en la sociedad lamentamos estos hechos que tenemos como obligación asegurar que no volverán a suceder.
¿Y cómo asegurarlo? Es en realidad más sencillo de lo que parece y consiste en que todo padre y toda madre que vaya a tener hijos requiera sanar, capacitarse y comprometerse con la vida que llega a sus manos para honrar y respetar su esencia humana evitando la violencia atroz que se vive en muchos hogares.
Si tú quieres conocer más acerca de cómo prevenir la violencia y vivir una crianza efectiva únete a Educación millennial con el grupo de Chat para que te demos un acceso gratuito al curso, ¡Basta ya de violencia en las familias!
Recuerda: infancia rota, niñez violenta y adolescencia adicta… por favor actuemos ya y sígueme para que seamos millones sumados por el bienestar de la infancia y niñez.