01/08/2026
«La resiliencia no consiste en resistir el frío, sino en descubrir el fuego que llevamos dentro». La resiliencia en el hielo es la capacidad de mantener la calma, la concentración y el control de la mente y el cuerpo al enfrentarse al estrés que provoca el frío.
Cuando una persona entra en una tina con agua fría o con hielo, el cuerpo reacciona con respiración acelerada, aumento del ritmo cardíaco y tensión muscular. La práctica consiste en aprender a responder conscientemente a esas sensaciones en lugar de reaccionar con miedo o ansiedad.
Los principales beneficios que se asocian con esta práctica son:
* Fortalecer la disciplina y la constancia.
* Desarrollar una mayor tolerancia al estrés.
* Mejorar la concentración y la atención.
* Aprender técnicas de respiración y relajación.
* Favorecer la sensación de bienestar.