08/12/2025
UTTANASANA (pinza de pie): La flexión más beneficiosa, previene 22 enfermedades y desarrolla facultades mentales.
El enorme y robusto roble se burlaba del pequeño racimo de bambú que crecía junto a él, presumiendo de ser el árbol más fuerte del bosque. Hasta que Vayu, el Dios del viento, lo escuchó y envió una gran tormenta, que arrancó de raíz al orgulloso roble ¡solo el flexible y humilde bambú sobrevivió!
La verdadera fuerza no reside en la orgullosa resistencia, sino más bien en la flexibilidad y la humildad que otorgan esta postura a nuestra columna, mente y espíritu.
Tonifica, fortalece y rejuvenece tejidos, músculos y huesos al aumentar el contenido de oxígeno en la hemoglobina. . Prevé y sana padecimientos de columna, digestivos, estructurales, endocrinos, circulatorios y nerviosos, también la esterilidad, espermatorrea, dispepsia, defectos de ojo, nariz, garganta, oídos, jaquecas, flemas, várices, anemias, problemas menstruales y genitourinario. Descansa el corazón, expande los pulmones, cura asmas y resfriados, insomnio. Relaja el sistema nervioso, brinda calma combatiendo el stress.
Transmuta la energía seminal y sexual. Abre los caminos hacia posturas más avanzadas. Desarrolla sensibilidad a los sonidos internos. Los 5 sentidos se purifican. Incrementa flujo de sangre a glándulas, órganos y nervios. Favorece la meditación y la percepción de los sonidos místicos. Al permanecer el líquido cefalorraquídeo llena el 3er ventrículo cerebral y se presiona la glándula pituitaria estimulando su secreción hormonal.
Al deshacer la postura, la hormona se pone en circulación y estimula la glándula adrenal. La adrenalina excita y estimula al sistema simpático que aporta energía al practicante.
Al invertir el cuerpo se limpia el sistema linfático, el cual recoge las toxinas, el exceso de proteínas y las bacterias, para llevarlas a los ganglios linfáticos donde son eliminadas.
Los humanos poseemos un tipo de energía llamado “Soma”, un líquido en la parte superior de la cabeza, que gotea con la respiración; y al agotarse se termina la vida, las posturas invertidas impiden el curso de este flujo, lo que alarga la vida.