12/10/2024
Están cordialmente invitados al súper concierto de piano y voz que brindará el día de hoy en punto de las 5 pm en el museo Agustín Lara, nuestro querido Gabriel Larios, alumno de la cátedra de canto del maestro Omar Angulo G
✨ les compartimos una hermosa reseña que el padre de Gabriel dedica a su hijo en este día tan especial ✨
Gabriel Atzel.
Una tarde de domingo, en el quinto día de abril de 2009, Las palmeras en Veracruz anunciaban presagios por el nacimiento de Gabriel Atzel. Desde entonces, el sonido del latir de su corazón escribiría en partituras aún por descubrir. Apenas había aprendido a caminar cuando, con una pequeña guitarra más grande que él en tamaño, pero no en sueños, se plantaba frente a sus abuelas cada Día de las Madres, entonando con su infantil pero decidida voz la canción de "Señora, señora," como si con esas notas intentara detener el tiempo. De hecho, entre lágrimas su abuela Juana, presagio que no lo vería grande, pero imaginaba con certeza su grandeza musical.
Ya en el maternal, cuando otros niños se entretenían con juguetes de colores, Gabriel descubrió en los instrumentos musicales un lenguaje, una conexión con lo inefable que él podía descifrar. La música no era para él una distracción, sino una misión un compromiso. Lo que al principio no era más que ruido, fuera de ritmo y sin armonía, poco a poco fue tomando la forma de una melodía.
Pasaron los años y el niño, que comenzó con una pequeña guitarra, encontró su camino en la batería, y más tarde en el teclado, como si cada instrumento le revelara una parte de sí mismo que había estado esperando ser descubierta. Su niñez fue una aventura entre notas y acordes, y su adolescencia una búsqueda incesante por interpretar las canciones de aquellos gigantes que, sin ser de su época, sin conocerlo y sin haberlos escuchado, parecían haberle legado sus creaciones para que él las trajera de nuevo a la vida.
Y así, como el río que siempre retorna a su cauce, la música ha sido el latido que marca cada paso en la vida de Gabriel Atzel. Hoy, con la pasión de un joven que todavía no ha comprendido del todo el inmenso talento que posee, domina el piano y canta boleros, baladas y tangos, con una voz única y especial que parece haber sido grabada por el tiempo para él.
A sus quince años, Gabriel Atzel, Gabo, no solo sigue comprometido con la música, sino que también se perfecciona en los lenguajes, las matemáticas y el dibujo, como si en cada disciplina se encontrara una pista que le ayudará a completar el mapa de su propio ser o dieran respuesta a quién es y qué quiere ser. Así, en el silencio entre una nota y otra, se dibuja la promesa de que, un día, su interpretación de la música dejará una huella que tendrá eco más allá de su tiempo.
Este sábado, te invitamos a que participes con nosotros en el Auditorio Azul y Plata de , en el recital de piano de un talento joven para quien la música ha sido desde niño una misión y un compromiso.
¡Te esperamos!