23/12/2022
Una de las razones de odio a la Navidad proviene de experimentar sentimientos dolorosos como angustia, presión, miedo, frustración, envidia al no poder cubrir las expectativas materiales que otros o nosotros mismos consideramos se deben cumplir en esta época.
Así, todo lo que se percibe a través de los sentidos: lo que olemos, vemos, escuchamos y percibimos a través de los abrazos o felicitaciones generan una sensación de rechazo, incomodidad, disgusto y hasta odio, como mecanismo de defensa para no activar las sentimientos incómodos que nos recuerdan que no podemos dar o tener lo que deberíamos.
Un según factor de activar esta defensa es evitar sentir la ira, miedo, asco o tristeza arraigados en el inconsciente producto de malos recuerdos o experiencias ocurridas durante estas fechas. Por ejemplo, perder un ser querido y que su partida generara conflictos de herencia y ruptura familiar.