19/07/2026
XVI Domingo del Tiempo Ordinario
En la educación, como en el Evangelio, no todo florece de inmediato.
Jesús nos enseña que el Reino de Dios crece como el trigo entre la cizaña, como el grano de mostaza y como la levadura en la masa. Educar es creer que Dios ya ha sembrado una buena semilla en cada persona y acompañar, con paciencia y esperanza, su crecimiento.
Una auténtica educación no se limita a corregir errores; cultiva el bien, fortalece las virtudes y confía en la acción silenciosa de la gracia.
«Al pecador le das tiempo para que se arrepienta.» (Sabiduría 12, 19)
Eduquemos con la paciencia de Dios, la verdad del Evangelio y la esperanza de que el bien, sembrado con amor, siempre dará fruto.
P. Martín González
Colegio Independencia de Aguascalientes