09/06/2026
Parentar con amor y respeto siguen siendo los pilares de los hijos!
Aún cuando ya no se comparte una vida en pareja, se sigue parentando y qué mejor que con cordialidad, comunicación y acuerdos mutuos.
Qué sin duda alguna benefician a los hijos y les enseñan que la familia se transforma y juntos seguimos siendo mamá y papá, aun cuando ya no somos pareja.
👩🏫🧠🩷👦👧👩🧔♂️
29/05/2026
Nadie dijo que lograr lo imposible seria fácil!! Pero todo el camino ha valido la pena 👩🏫👦🧠🩷🥰
Estoy super orgullosa de tí Jaiden y del niño tan maravilloso qué eres.
Gracias papitos por confiar en mi trabajo! 🙏🍃
15/05/2026
Feliz día a las pesonitas de gran corazón, qué se dedican a esta bella profesión! 👩🏫👨🏫🍎🧠🩷👧👦🥰🫶
10/05/2026
“Amor infinito en una sola persona: mamá.” 💐🥰👩👦
30/04/2026
Feliz día del niño a todas esas pequeñas personitas, qué hace en de nuestro 🌎 un lugar mejor!!!
👧🧑🏼🥳🌈🎉🎊
06/04/2026
A veces debemos entender que el silencio no es indiferencia, es un mecanismo de autoprotección del cerebro.
Cuando llegamos a ese punto, es porque el sistema ya procesó que no vale la pena gastar más energía en discusiones que no llevarán a nada.
El "no pasa nada" es, en realidad, el cierre definitivo de una puerta que ya no tiene vuelta atrás.
No hay que confundir la falta de conflicto con perdón. A veces, la decisión más saludable que una persona puede tomar es alejarse en silencio cuando se da cuenta de que su paz no es negociable.
Valoremos a quienes intentan arreglar las cosas, porque el día que dejen de hacerlo, simplemente se habrán ido.
17/03/2026
Para Jung, la vida humana tiene dos grandes etapas psicológicas. La primera mitad y la segunda mitad de la vida tienen tareas muy distintas.
La primera mitad de la vida: construir el yo
Durante la juventud y la adultez temprana, la tarea principal es formar el ego y adaptarse al mundo. En esta etapa buscamos:
• estudiar o formarnos
• construir una identidad
• establecer relaciones
• crear una familia o un trabajo
• encontrar un lugar en la sociedad
Jung decía que esta fase está orientada hacia el mundo exterior. Es necesaria porque el individuo necesita una estructura sólida para vivir.
Pero el problema aparece cuando la persona intenta seguir viviendo toda la vida con los mismos objetivos de la juventud.
La segunda mitad de la vida: el encuentro con el Self
Alrededor de los 40 o 50 años, muchas personas comienzan a sentir que algo cambia. Lo que antes parecía suficiente —éxito, trabajo, reconocimiento— ya no llena del mismo modo.
A veces aparece una crisis, una pregunta interior o una sensación de vacío. Jung veía esto no como un fracaso, sino como el inicio del verdadero proceso psicológico profundo.
En esta etapa la psique empieza a orientarse hacia el interior. Surgen preguntas como:
• ¿Quién soy realmente?
• ¿Qué parte de mí he ignorado?
• ¿Qué sentido tiene mi vida más allá de lo externo?
Aquí comienza el proceso de individuación, el encuentro con el Self.
El descenso necesario
En esta fase muchas personas se encuentran con aspectos que antes habían evitado: la sombra, las heridas, los conflictos internos. Por eso Jung decía que la transformación profunda no ocurre buscando solo la luz, sino haciendo consciente lo que estaba oculto.
La segunda mitad de la vida es, simbólicamente, un tiempo de integración.
No se trata de conquistar el mundo, sino de reunir las partes de uno mismo.
La paradoja de la madurez
Para Jung, el verdadero desarrollo humano no consiste en mantenerse eternamente joven, sino en permitir que la vida nos transforme.
Por eso decía algo muy importante: muchas personas pasan la primera mitad de su vida construyendo su personalidad… y la segunda mitad descubriendo quiénes son realmente.
07/02/2026
🍃La sanación profunda no surge del análisis mental ni de reconstruir los hechos del pasado, sino de un movimiento interno de inclusión.
🍃Muchas heridas persisten porque ciertas experiencias, emociones o personas fueron apartadas por dolor, vergüenza o miedo, y mientras permanezcan fuera, el flujo natural de la vida se ve interrumpido.
🍃Cuando se les concede un espacio interno —sin justificar ni condenar, solo reconociendo su existencia— se disuelve la tensión que mantenía al sistema en lucha.
🍃En ese acto de reconocimiento, algo se relaja: la energía que estaba atrapada en la resistencia vuelve a circular y la persona puede vincularse desde un lugar más amplio, menos defensivo y más conectado con los demás y consigo misma.