10/01/2026
Qué maravilla
El aroma de la lluvia se llama petricor y es una herencia evolutiva.
Los humanos somos extremadamente sensibles a la geosmina, el compuesto del olor a tierra mojada: la detectamos en cantidades ínfimas, incluso hasta 200.000 veces mejor que un tiburón detecta s4ngr**e.
Para nuestros antepasados, este olor anunciaba lluvia, agua dulce y suelos fértiles.
Lo que hoy nos reconforta, antes fue supervivencia pura.