20/01/2024
Éxodo 10:1
El Eterno dijo a Moisés: Entra a la presencia de Faraón...
Aunque me parece una traducción interesante, hay un detalle en el hebreo que hay que considerar para entender a profundidad este texto.
El hebreo dice: Bó el Paró, que puede traducirse como: Ven al faraón. Al decir ven, el Eterno le está diciendo a Moisés que vaya a los lugares celestiales.
Está escrito que Dios es espíritu, por lo tanto, es una clara alusión a los mundos espirituales, en este texto el lugar de residencia espiritual del Faraón, su raíz maligna.
El Apóstol Pablo escribe:
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes (Efesios 6:12).
Con esto aprendemos que, nuestra lucha efectiva debe ser con las armas del espíritu, de esa manera podremos vencer al maligno.
También escribió el Apóstol Pablo:
Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia al Mesías, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando *vuestra obediencia sea perfecta* (2 Corintios 10:3-6).
Los sabios de la Torá dicen que Moisés tuvo miedo, por la densa oscuridad de Faraón en los lugares espirituales, pero al decir el Eterno "Ven" significa que Él lo acompañará, Moisés no estaría solo, sino con la cariñosa compañía del Eterno, bendito sea.
Así también nosotros debemos ser valientes ante la maldad que podemos ver en el mundo físico que es movido por hilos invisibles de maldad en el mundo invisible, recuerda que en el Mesías hemos vencido; porque mayor es el que está en nosotros, que el que está en el mundo (1 Juan 4:4 ).
¡Shabat shalom!
José Alberto.