22/08/2026
Cuando los maestros rurales enseñaban también a construir letrinas...
En el México de los años 1920 y 1930, mandar un maestro a una comunidad rural significaba mucho más que enviar a alguien para enseñar a leer y escribir.
Después de la Revolución, el nuevo sistema educativo mexicano buscaba transformar las condiciones materiales de comunidades donde prácticamente no existían servicios públicos.
En 1921 se creó la Secretaría de Educación Pública, y durante los años siguientes aparecieron las escuelas rurales, las llamadas Casas del Pueblo y, desde 1923, las Misiones Culturales.
Su misión era extraordinariamente amplia.
Los maestros y misioneros promovían alfabetización, agricultura, alimentación, cuidado infantil, higiene personal y saneamiento de las viviendas. Las Misiones incluían incluso especialistas en salud e higiene.
Y ahí entraban las letrinas.
En comunidades donde la defecación al aire libre y la ausencia de instalaciones sanitarias favorecían enfermedades intestinales y parasitarias, la educación rural impulsaba la construcción y el uso adecuado de letrinas, además de enseñar principios sobre agua limpia, eliminación de basura y limpieza de las viviendas.
Publicaciones destinadas al campesinado y al maestro rural difundieron sistemáticamente consejos sanitarios durante las décadas de 1920 y 1930. La propia historiografía de la UNAM identifica específicamente la “educación higiénica y consejos de salud para campesinos” entre 1929 y 1934 como parte de este proyecto.
Figuras como Rafael Ramírez Castañeda defendían precisamente una escuela vinculada con la vida de la comunidad. En 1924 escribió sobre una educación rural que no debía quedarse encerrada dentro del aula.
El maestro podía terminar enseñando letras por la mañana y hablando después con los adultos sobre ventilación, agua, alimentación, agricultura o saneamiento.
La escala del proyecto fue enorme: entre 1922 y 1932, las escuelas rurales reportadas pasaron de 309 a 6,796, los maestros de 400 a 8,442 y los alumnos llegaron a casi 600 mil.
Por eso la vieja escuela rural mexicana era algo bastante peculiar:
no pretendía solamente educar al niño. Pretendía transformar al pueblo.
🟢Fuentes:
Agostoni, C. (Coord.). (2008/2018). Curar, sanar y educar. Enfermedad y sociedad en México, siglos XIX y XX. UNAM / BUAP.
Ramírez Castañeda, R. (1924). La escuela de la acción dentro de la enseñanza rural.
SEP / UNAM. Estudios históricos sobre escuela rural y Misiones Culturales mexicanas.