10/09/2026
Mensaje de Rosh Hashaná
El pueblo judío es amplio, plural y diverso. En cada comunidad conviven judíos seculares y religiosos, en sus distintas expresiones. Sin embargo, hay fechas de nuestro calendario que logran convocarnos a todos. Las festividades de Tishrei, y entre ellas Rosh Hashaná, son sin duda una de ellas.
Desde pequeños aprendimos a relacionar Rosh Hashaná con la renovación y con la esperanza de un nuevo comienzo. Mojamos la manzana en miel, comemos granada, compartimos tradiciones familiares y nos deseamos un año bueno y dulce junto a nuestros amigos y seres queridos.
Pero Rosh Hashaná tiene una particularidad. A diferencia de otras festividades, no está asociada directamente con un acontecimiento histórico, como Janucá o Tisha BeAv, ni con uno de los ciclos agrícolas que caracterizan a Pesaj, Shavuot y Sucot.
La Mishná señala:
“El primero de Tishrei es el comienzo del año para los años, los años sabáticos, los jubileos, la plantación y las verduras”
(Mishná, Rosh Hashaná 1:1).
Podríamos decir, entonces, que Rosh Hashaná es también la festividad del tiempo.
Nos invita a pensar qué hacemos con él. A considerar períodos diferentes: el año que comienza, los siete años de la Shemitá, los cincuenta años del Yovel. Y también a preguntarnos qué plantamos hoy para que pueda crecer y dar frutos mañana.
Rosh Hashaná nos propone mirar hacia adelante de manera estratégica. ¿Cómo organizamos nuestro tiempo? ¿Cómo pensamos el corto, el mediano y el largo plazo? ¿Qué queremos sembrar hoy? ¿Y qué esperamos que haya crecido cuando volvamos a mirar hacia atrás?
El tiempo puede ser una bendición cuando sabemos aprovecharlo, cuando disfrutamos de nuestros afectos, aprendemos, crecemos y construimos algo significativo. Pero también puede pasar frente a nosotros sin que alcancemos a darle el sentido que merece.
El tiempo puede ser una bendición cuando sabemos aprovecharlo, cuando disfrutamos de nuestros afectos, aprendemos, crecemos y construimos algo significativo. Pero también puede pasar frente a nosotros sin que alcancemos a darle el sentido que merece.
Nuestra Maestría representa justamente ese desafío para quienes deciden invertir su tiempo en aprender, crecer profesionalmente y generar un impacto que pueda dar frutos en el corto, mediano y largo plazo.
Un viejo proverbio dice que “el tiempo es oro”. Quizás Rosh Hashaná nos invite a pensar algo más: el tiempo es aquello que logramos hacer con él.
Desde la Universidad Hebrea de Jerusalén les deseamos un año de buenos tiempos: pleno de bendiciones, de momentos fértiles e intensos, de proyectos que den frutos, de espacios para pensar hacia adelante y, sobre todo, de tiempos compartidos con vuestros afectos.
¡Shaná Tová!
Dr. Marcelo Dorfsman
Director, Maestría Internacional en Educación Judía
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Mensagem de Rosh Hashaná
O povo judeu é amplo, plural e diverso. Em cada comunidade convivem judeus seculares e religiosos, em suas diferentes expressões. Ainda assim, existem momentos do nosso calendário que conseguem reunir a todos. As festividades de Tishrei, e entre elas Rosh Hashaná, são, sem dúvida, alguns desses momentos.
Desde pequenos, aprendemos a relacionar Rosh Hashaná à renovação e à esperança de um novo começo. Mergulhamos a maçã no mel, comemos romã, compartilhamos tradições familiares e desejamos aos nossos amigos e às pessoas que amamos um ano bom e doce.
Mas Rosh Hashaná tem uma particularidade. Diferentemente de outras festividades, não está diretamente associado a um acontecimento histórico, como Chanucá ou Tishá BeAv, nem a um dos ciclos agrícolas que caracterizam Pessach, Shavuot e Sucot.
A Mishná nos ensina:
“O primeiro dia de Tishrei é o início do ano para os anos, os anos sabáticos, os jubileus, o plantio e os vegetais.”
(Mishná, Rosh Hashaná 1:1)
Podemos dizer, então, que Rosh Hashaná é também uma celebração do tempo.
Ele nos convida a refletir sobre o que fazemos com esse tempo. A considerar diferentes períodos: o ano que começa, os sete anos da Shemitá, os cinquenta anos do Yovel. E também a nos perguntar o que plantamos hoje para que possa crescer e dar frutos amanhã.
Rosh Hashaná nos convida a olhar para o futuro de maneira estratégica. Como organizamos nosso tempo? Como pensamos no curto, médio e longo prazo? O que queremos plantar hoje? E o que esperamos que tenha crescido quando, no futuro, olharmos para trás?
O tempo pode ser uma bênção quando sabemos aproveitá-lo, quando desfrutamos da companhia de quem amamos, aprendemos, crescemos e construímos algo significativo. Mas o tempo também pode passar diante de nós sem que consigamos dar a ele o sentido que merece.
Nosso Mestrado representa justamente esse desafio para aqueles que decidem investir seu tempo em aprender, crescer profissionalmente e gerar um impacto capaz de dar frutos no curto, médio e longo prazo.
Um antigo provérbio diz que “tempo é ouro”. Talvez Rosh Hashaná nos convide a pensar um pouco além: o tempo é aquilo que fazemos com ele.
Da Universidade Hebraica de Jerusalém, desejamos a todos um ano de bons momentos: repleto de bênçãos, de crescimento e propósito, de projetos que deem frutos, de oportunidades para olhar para o futuro e, acima de tudo, de tempo compartilhado com as pessoas que amamos.
Shaná Tová!
Dr. Marcelo Dorfsman
Director, Maestrado Internacional em Educação Judaica