01/08/2022
MI SILENCIO
CARLOS A MEJÍA
Hoy quiero comprender mi silencio. Pero, no hay tal silencio. Es mi voz la que ha dejado de pronunciar palabras. Quizá muchos han olvidado mi tono de voz, o mejor, ya no desean escuchar mi palar (peor si es sin sentido ni razón). Entonces me veo en esa multidud que compadecen y que llevan de aquí para allá. Quiero abrirme paso abriendo brecha entre muchos, hasta colocarme en la orilla y, ahí, me creo espectador. En ese punto, no se si soy un ser social sin voz ni voto, o soy un número de estadística para bien o mal, dependiendo de quién la mediatiza.
Es mi silencio quien me lleva al anonimato. Hasta se me ha olvidado gritar por las injusticias, ni siquiera quiero ver las injusticias. Es mi silencio, si mi silencio que me convierte en cómplice. Además, sin razón alguna, me ha convencido para no renovar mi entendimiento. El silencio solo se irrumpe, cuando las palabras inundan mi cerebro por oír y ver las palabras (mejor aún si está escrita).
Ahora en este proceso de senectud, me es urgente romper mi silencio. Aún no se cómo empezar, por eso se me ocurrió expresar algo sobre mi silencio.