27/04/2025
La Biblia está llena de historias de personas que, por su verdadera fe en Dios, fueron testigos de Sus obras maravillosas.
📖 David, siendo solo un joven, venció al gigante Goliat con una simple piedra gracias a su fe en Dios.
📖 Moisés tuvo una fe verdadera en Dios, y Él abrió el Mar Rojo, permitiendo que los israelitas lo cruzaran con seguridad.
📖 Daniel, por su fe inquebrantable, salió ileso del foso de los leones.
Estos relatos nos muestran una verdad: Dios es todopoderoso. Sin importar las dificultades que enfrentemos, si tenemos una fe genuina en Dios, veremos Su asombroso poder obrando en nuestras vidas.
Dios dice: “Cuando Moisés golpeó la roca y brotó de ella el agua conferida por Jehová, fue gracias a su fe. Cuando David tocó la lira para alabarme, a Mí, Jehová —con el corazón lleno de alegría— fue gracias a su fe. Cuando Job perdió su ganado que llenaba las montañas y enormes cantidades de riqueza y su cuerpo se cubrió de dolorosas llagas, fue debido a su fe. Cuando él pudo escuchar Mi voz, la voz de Jehová, y ver Mi gloria, la gloria de Jehová, fue gracias a su fe. Que Pedro haya podido seguir a Jesucristo, fue debido a su fe. Que pudiera ser clavado en la cruz por Mí y dar testimonio glorioso de Mí, también fue debido a su fe. Cuando Juan vio la imagen gloriosa del Hijo del hombre, fue debido a su fe. Cuando vio la visión de los últimos días, fue, aún más, a causa de su fe. La razón por la que las así llamadas ‘multitudes de las naciones gentiles’ han obtenido Mi revelación y han llegado a tener conocimiento de que Yo he regresado en la carne para llevar a cabo Mi obra entre los hombres, también es a causa de su fe. ¿Acaso todos los que son golpeados por Mis severas palabras —y que, sin embargo, encuentran en ellas consuelo y son salvados— no lo han hecho por causa de su fe?”.