12/12/2025
Doce meses escribiendo una
El 2025 no es un año que simplemente pasará por el calendario de nuestro Campus El Paraíso. Es un año que se vivió, se pensó, se discutió, se celebró y también se sintió. Un año donde la universidad se movió en aulas, laboratorios, auditorios, escenarios culturales y espacios comunitarios, pero sobre todo, en las personas que la sostienen.
Enero abrió el año con ciencia y proyección, cerramos el proyecto BioCircular Innova, dejando aprendizajes y resultados que trascienden el aula, mientras nuestros pumas iniciaban el I PAC 2025, renovando sueños, expectativas y metas académicas.
En febrero, el campus amplió su oferta académica con el inicio del Técnico Universitario en Tecnología de Alimentos, una carrera pensada para responder a las necesidades del entorno productivo. Ese mismo mes, la reflexión académica tuvo voz femenina en el conversatorio por el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, con la participación de destacadas académicas nacionales e internacionales.
Marzo fue un mes para mirar atrás y reconocer el camino recorrido, celebramos 18 años de historia de un campus que inició en 2007 y que hoy ha graduado a más de mil profesionales, jóvenes que llevan el sello de El Paraíso a distintos rincones del país. Una celebración que contó con la visita del Rector de la UNAH, marcando un momento significativo para nuestra comunidad universitaria.
En abril, se llevó a cabo un importante acontecimiento académico nacional al aplicar por primera vez la Prueba Hondureña Universitaria de Medición Académica (PHUMA), sumándose a los procesos de evaluación que permiten conocer, analizar y mejorar la formación universitaria.
Mayo unió universidad y territorio, se clausuró el proyecto de vinculación desarrollado con la 110 Brigada de Infantería de Danlí, y se llevó a cabo la primera ceremonia de graduación pública del año, una jornada llena de orgullo, familias reunidas y sueños cumplidos.
En junio, celebramos a nuestros pumas en el Día del Estudiante, recordando que ellos son el centro de la universidad. Además, se presentó el libro “Ejercicio y Obesidad: gestión de la obesidad a través del ejercicio terapéutico”, sumando producción académica al debate científico y social.
Julio fortaleció el diálogo académico con el II Congreso de Ciencias Económicas, Administrativas y Contables, un espacio para compartir conocimiento, investigación y análisis del contexto económico actual.
En agosto, la innovación estudiantil tomó forma en el Panel de Catación, donde estudiantes de Ingeniería Agroindustrial presentaron productos desarrollados en sus clases. Ese mismo mes, la vocación de servicio se destacó con la investidura de estudiantes de la carrera de Enfermería, un momento de simbolismo y responsabilidad social.
Septiembre fue cultura, identidad y proyección internacional. El FUCAIN 2025 permitió que la danza folclórica y el teatro representaran al campus con talento y pasión. Además, el Ing. Jairo Martínez llevó el nombre del Campus El Paraíso hasta Nueva Delhi, India, participando en un curso de certificación en Aprendizaje Automático Aplicado, evidenciando la preparación y el alcance de nuestro personal docente.
En octubre, la academia volvió a encontrarse con el territorio a través del Taller Internacional sobre Estrategias e Innovación en la Miel Hondureña. Nuestra docente Máster Águeda Chávez participó en la V Jornada Internacional de Estudios Afrocentroamericanos en Guatemala, y el campus recibió la visita del profesor chileno Max Troncoso, ampliando el intercambio académico internacional.
Noviembre fue investigación y posgrado con la realización del Congreso de Investigación y Posgrados (CIP), un espacio para visibilizar el trabajo científico que se gesta desde este campus.
Y en diciembre, cerramos el año con una obra que impacta directamente en la vida universitaria, la entrega oficial del proyecto de extracción de agua subterránea, obras civiles y eléctricas, una acción concreta que fortalece la infraestructura y el bienestar de la comunidad.
Fue un año donde se publicaron artículos científicos, se presentaron libros, se mejoraron espacios físicos, se consolidaron proyectos y también nos despedimos de un docente que dejó huella en nuestros pumas. Un año intenso, diverso y profundamente humano.
Nada de esto habría sido posible sin cada estudiante, docente, personal administrativo y de servicio, sin cada colaborador que aportó desde su espacio para construir universidad todos los días. Porque la UNAH no se edifica solo con edificios o planes estratégicos, sino con personas que creen en la educación pública como motor de transformación.
Cerramos este 2025 con gratitud y la mirada puesta en el futuro.
Que el 2026 nos encuentre trabajando juntos por esta casa de estudios, que también es tu casa.
Porque una vez puma… . 🐾💙