25/06/2025
Hoy, en el Día de la Maestra y del Maestro, quiero dirigirme a cada uno de ustedes, colegas y miembros de la comunidad educativa, con el corazón lleno de gratitud, orgullo y compromiso.
Tuve la dicha de ser docente durante 18 años en el nivel primario, compartiendo cada jornada con niñas, niños y adolescentes, aprendiendo junto a ellos y reafirmando cada día mi convicción de que el centro de nuestra labor siempre debe ser su bienestar y su derecho a una educación digna, inclusiva y transformadora.
Actualmente, aunque ya no estoy frente a un pizarrón en la educación primaria, continúo impartiendo clases a nivel universitario y, desde mi responsabilidad como Directora Departamental de Educación, sigo trabajando incansablemente para que cada decisión, cada proyecto y cada esfuerzo institucional tengan como prioridad el bien superior de nuestras niñas, niños y adolescentes.
Sé muy bien lo que significa estar en un aula, por eso valoro, respaldo y reconozco profundamente la labor de cada maestra y maestro que, con compromiso y vocación, forjan día a día el presente y el futuro de Guatemala.
Felicito de todo corazón a quienes educan con paciencia, amor y entrega; a quienes promueven el respeto, los valores y la esperanza desde cada rincón del país. Porque esa es la esencia de nuestra vocación: servir a través de la enseñanza.
Hoy celebro su luz, su esfuerzo y su firme compromiso con la educación.
Con todo mi respeto y admiración, les deseo de corazón:
¡Feliz Día de la Maestra y del Maestro!