19/06/2019
Rafael Alberto García Cordero
Valdeavellano fue un versátil fotógrafo profesional que lo hizo ser el más popular como retratista de los estratos medio y alto de la ciudad de Guatemala, que acaso fue lo que hicieron alcanzar más fama en la época de su mayor actividad profesional. Fue asimismo el primer fotógrafo deportivo de Guatemala pues dejó constancia de los inicios de la actividad ciclística de Guatemala en las publicaciones que hizo en La Ilustración Guatemalteca entre 1896 y 1897. Para el primer número de dicha publicación realizó la primera toma instantánea el 28 de junio de 1896, captando la efigie del general José María Reyna Barrios, presidente entonces de la república, observando desde su caballo unas maniobras militares en las que se ve en acción el fuego de la artillería
Viajó incansablemente por toda Guatemala captando el paisaje rural, tanto por los caminos carreteros como siguiendo vías férreas; lo mismo retratando los monumentos de la época colonial que los de la época prehispánica, particularmente el importante sitio maya de Quiriguá. Rescató las imágenes de Guatemala a través de sus lentes fotográficos, y las divulgo extraordinariamente, tanto a nivel nacional como internacional, gracias a la reproducción impresa, mediante postales y fotografías panorámicas de las principales ciudades del país que, de manera que las fotografías de este tipo de la Ciudad de Guatemala, Quetzaltenango, la Antigua Guatemala y Amatitlán, tomadas por Valdeavellano, fueron muy conocidas entre los guatemaltecos de su época
También resulta interesante mencionar la reproducción de tipos urbanos populares, en la que aparecen lo mismo jóvenes y adolescentes, que sorprendidos en una pose característica, pronuncian o aluden a una expresión coloquial guatemalteca e inclusive fotografía a pordioseros conocidos en el ámbito urbano de Guatemala, como "la mosquita" que de alguna manera incorporara como idea el premio nóbel de literatura de 1967 Miguel Ángel Asturias en su novela El Señor Presidente.
La calidad de su trabajo fue reconocida por la prestigiosa revista científica estadounidense National Geographic Magazine que reprodujo una fotografía suya de las ruinas del Cerrito del Carmen tras los terremotos de 1917-1918