22/02/2022
CÉSAR ANTONIO BRAÑAS
Es un escritor guatemalteco y uno de los más destacados por sus diversas facetas ya que fue poeta, periodista, crítico, ensayista y narrador. Nació en la ciudad de Antigua Guatemala un 13 de diciembre de 1899.
Es uno de los escritores guatemaltecos con más imaginación. Durante su trayectoria como periodista, plasmó sus ideas por más de treinta años en el Diario Aprendiz. Fue su fundador, acumulaba relatos, los imprimía modestamente en las páginas de el Aprendiz y él mismo imprimía y repartía las pequeñas ediciones a sus amigos y a cuanta gente conociera es por eso que hoy en día su obra es un poco difícil de encontrar.
Su labor periodística, junto con David Vela en “El Imparcial”, es de gran importancia para la literatura guatemalteca. Dio cabida a nuevas generaciones de escritores guatemaltecos para que pudiesen publicar en en este diario.
Pasó su vida en una casa inundada de libros, formando una inmensa biblioteca que día con día crecía. Con el pasar de los años legó su biblioteca, además de su casa, a la Universidad de San Carlos de Guatemala.
Escribió Viento Negro, por la muerte de su padre, y dejó publicados, además, los poemarios Antigua -1921-, Tonatiuh -1941-, Figuras en la arena -1941-, El Lecho de Procusto -sonetos baladíes, 1945-, Raíz desnuda -1952-, Jardín Murado -1956-, Zarzamoras -cantos menores, 1957-, El carro de fuego -1959-, Palabras iluminadas -1961-, El niño ciego y otros poemas -1962-, La sed innumerable -1964-, El cancionerillo de octubre -1966- y Antología Poética -1975-. Dejó impresas las novelas Sor Candelaria -leyenda lírica, 1918-, Alba emérita -1920-, La divina patoja -1926-, La vida enferma -1926-, Tú no sirves -1926-, La tapia florida -1927-, Un hombre solo -1938-, y Paulita -1939- .
En sus notas póstumas dejo escrito:
“La verdad es que no me gustaría morir sin ver el fin del mundo”, y se podría decir que logró ver su deseo cumplido, porque falleció tras el terremoto de San Gilberto (4 de febrero), el 22 de febrero de 1976.
En el 2005 Francisco Morales Santos volvió a publicar casi toda su poesía en la Antología "Poesía esencial" como un homenaje al poeta llamado del aislamiento porque se oculta, vive su vida hacia adentro, íntimamente.
Un homenaje a la pluma de un grande de las letras guatemaltecas: César Brañas en su aniversario luctuoso.
DE LA REDACCIÖN DE LA NIÑA DE GUATEMALA