06/04/2025
El fenómeno que actualmente afecta en las escuelas es la gran sensibilidad de los niños a cualquier tipo de acción que representa autoridad, esto debido a que se les hace muy díficil diferenciar entre autoridad y abuso.
En los hogares existe la lucha constante por eliminar los antecedentes de "educación" a base de golpes, gritos y castigos físicos, los mismos padres les exigen a los hijos que no se dejen tratar mal por nadie, pero cuando hay enojo y frustración adulta, a lo primero que recurren es a la violencia y a los gritos.
Hacer un cambio en los adultos que han sido dañados por una educación tradicional basada en gritos y golpes no es fácil, pero si ponemos como prioridad el amor que les tenemos, sumado al mismo reconocimiento de la poca efectividad de la violencia en la educación, se logrará iniciar un cambio positivo en la línea generacional de muchas familias.
Tratarlos bien, no es sinónimo de dejarlos hacer todo lo que quieran, es saber guiar a nuestros hijos con amor, paciencia y comprensión de acuerdo a la edad de cada uno.
Este cambio hará que el trabajo en escuela sea cada vez más enfocado a enseñar y menos a corregir, orientar y modificar conductas negativas en cada uno de los estudiantes, aspecto que en estos tiempos, atrasa los procesos educativos y carga a los docentes en el aula, generando frustración y hasta cansancio emocional.
Piensa cómo será tu alfita del futuro si cuidas su corazón ❤️