13/09/2026
๐๐๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐๐๐๐๐๐
๐๐ฅ ๐๐๐งฬ๐จ๐ซ ๐๐ฌ ๐ฆ๐ข ๐๐ฎ๐๐ซ๐ณ๐ ๐ฒ ๐ฆ๐ข ๐๐ฌ๐๐ฎ๐๐จ; ๐ฆ๐ข ๐๐จ๐ซ๐๐ณ๐จฬ๐ง ๐๐ง ๐ฬ๐ฅ ๐๐จ๐ง๐๐ขฬ๐; ๐๐ ๐ฬ๐ฅ ๐ซ๐๐๐ข๐๐จ ๐๐ฒ๐ฎ๐๐. ๐๐ข ๐๐จ๐ซ๐๐ณ๐จฬ๐ง ๐ฌ๐๐ฅ๐ญ๐ ๐๐ ๐๐ฅ๐๐ ๐ซ๐ขฬ๐, ๐ฒ ๐๐จ๐ง ๐๐ฬ๐ง๐ญ๐ข๐๐จ๐ฌ ๐ฅ๐ ๐๐๐ซ๐ฬ ๐ ๐ซ๐๐๐ข๐๐ฌ. ๐๐๐ฅ๐ฆ๐จ ๐๐:๐ ๐๐๐
Corro las cortinas y la luz entra radiante, casi me enceguece, pues mis pupilas dilatadas estaban a causa de la oscuridad en la habitaciรณn. No puedo distinguir mucho, no veo con claridad, pero puedo percibir el calor que emana. La noche quedรณ atrรกs y la oscuridad que la acompaรฑa. Asรญ es cada jornada, el ciclo que se repite dรญa con dรญa; ambas partes lo conforman, pero no coexiste la una con la otra.
๐ ๐๐ข๐ฃ๐จ ๐๐ข๐จ๐ฌ: ยซยก๐๐ฎ๐ ๐ก๐๐ฒ๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ!ยป. ๐ ๐ฅ๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ ๐ฅ๐ฅ๐๐ ๐จฬ ๐ ๐๐ฑ๐ข๐ฌ๐ญ๐ข๐ซ. ๐๐ข๐จ๐ฌ ๐๐จ๐ง๐ฌ๐ข๐๐๐ซ๐จฬ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฅ๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ ๐๐ซ๐ ๐๐ฎ๐๐ง๐ ๐ฒ ๐ฅ๐ ๐ฌ๐๐ฉ๐๐ซ๐จฬ ๐๐ ๐ฅ๐๐ฌ ๐ญ๐ข๐ง๐ข๐๐๐ฅ๐๐ฌ. ๐๐ฬ๐ง๐๐ฌ๐ข๐ฌ ๐:๐-๐ ๐๐๐
Despuรฉs de nuestro intento fallido por llevar a mi hermana mayor de paseo, frustrado por un desperfecto en el auto, hago el recuento de los daรฑos y los costos que implicรณ la grรบa que nos trajo de vuelta a casa. Mientras viajรกbamos en la cabina, junto al joven conductor, recuerdo las sonrisas de dos de las mujeres mรกs importantes en mi vida y sรฉ que serรก una anรฉcdota que recordaremos con humor.
Medito en las oraciones que hicimos durante el tiempo que estuvimos varados. A decir verdad, parece que no fuimos atendidos; hablo por mi parte: no escuchรฉ nada de vuelta, ni un susurro, impulso, versรญculo o cosa alguna que me diera direcciรณn en el momento. La llamada a Obed, nuestro amigo mecรกnico, y las posibles soluciones que nos sugiriรณ no tuvieron efecto. Esperaba unos minutos y luego volvรญa a intentar encender y poner en marcha el motor, solo para encontrarme con el hecho de que no seguรญa funcionando.
๐๐ฅ ๐ฉ๐ฎ๐๐๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐ง๐๐๐๐ ๐๐ง ๐ฅ๐ ๐จ๐ฌ๐๐ฎ๐ซ๐ข๐๐๐ ๐ก๐ ๐ฏ๐ข๐ฌ๐ญ๐จ ๐ฎ๐ง๐ ๐ ๐ซ๐๐ง ๐ฅ๐ฎ๐ณ; ๐ฌ๐จ๐๐ซ๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฏ๐ข๐ฏ๐ขฬ๐๐ง ๐๐ง ๐ญ๐ข๐๐ซ๐ซ๐ ๐๐ ๐ฌ๐จ๐ฆ๐๐ซ๐ ๐๐ ๐ฆ๐ฎ๐๐ซ๐ญ๐ ๐ฎ๐ง๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ ๐ก๐ ๐ซ๐๐ฌ๐ฉ๐ฅ๐๐ง๐๐๐๐ข๐๐จ. ๐๐ฌ๐๐ขฬ๐๐ฌ ๐:๐ ๐๐๐
Finalmente, otro amigo nos pasรณ el contacto de quien nos proporcionรณ el servicio de grรบa. Otro tiempo de espera, mรกs del que supusimos, y las oraciones seguรญan sin una respuesta que me pareciera clara. Cuando mi hermana dijo, con aquella serenidad tan suya: โEl Seรฑor nos estรก librando de algoโ, yo asentรญ, aunque por dentro no estaba conforme. No sรฉ de quรฉ nos librรณ Dios aquella noche, y tampoco quiero afirmar que conozco sus propรณsitos. Pero sรญ puedo reconocer, al mirar hacia atrรกs, de quรฉ maneras nos proveyรณ y nos cuidรณ.
Entrรณ la oscuridad y seguimos varados a la orilla de la carretera, esperando ya no un milagro, sino al conductor que ya se habรญa comunicado y que tardaba mรกs de la cuenta en llegar. Comprรฉ unas bebidas en la estaciรณn de servicio que se encontraba a unos 100 metros de distancia. La calma reinaba dentro del auto; nos reรญamos de pensar en todas las cosas que imaginamos a priori que disfrutarรญamos en el destino que habรญamos planeado: los alimentos, las personas y la hamaca en que descansarรญamos contemplando el cielo estrellado.
Los pensamientos nos hicieron voltear al cosmos y logramos divisar la pequeรฑa figura de la Luna, como el resto de una uรฑa cortada. Y cerca de ella, una luz brillante: el lucero del alba, como se le conoce al planeta Venus. Despuรฉs del Sol y la Luna, es el objeto mรกs brillante que se puede ver en nuestro firmamento. En medio de la oscuridad, aรบn la luz se hacรญa espacio y nos dejaba contemplar su belleza.
๐๐ง ๐ฬ๐ฅ ๐๐ฌ๐ญ๐๐๐ ๐ฅ๐ ๐ฏ๐ข๐๐, ๐ฒ ๐ฅ๐ ๐ฏ๐ข๐๐ ๐๐ซ๐ ๐ฅ๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ก๐ฎ๐ฆ๐๐ง๐ข๐๐๐. ๐๐ฌ๐ญ๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ ๐ซ๐๐ฌ๐ฉ๐ฅ๐๐ง๐๐๐๐ ๐๐ง ๐ฅ๐ ๐จ๐ฌ๐๐ฎ๐ซ๐ข๐๐๐, ๐ฒ ๐ฅ๐ ๐จ๐ฌ๐๐ฎ๐ซ๐ข๐๐๐ ๐ง๐จ ๐ก๐ ๐ฉ๐จ๐๐ข๐๐จ ๐๐ฉ๐๐ ๐๐ซ๐ฅ๐. ๐๐ฎ๐๐ง ๐:๐-๐ ๐๐๐
Mientras contemplรกbamos aquella pequeรฑa luz en medio de la noche, pensรฉ en cuรกntas veces confundimos la ausencia de luz con la ausencia de Dios. La Escritura es insistente en mostrarnos que Dios es luz y que en รฉl no hay oscuridad. Jesรบs mismo se presentรณ como la luz del mundo, y Pedro, al hablar de Cristo, utiliza una imagen que aquella noche tenรญa frente a nuestros ojos: el lucero de la maรฑana que nace en nuestros corazones. Venus no habรญa aparecido de repente; allรญ estaba, visible para quien levantara la mirada. La luz seguรญa existiendo, aunque nosotros estuviรฉramos rodeados de oscuridad.
๐๐ง๐ ๐ฏ๐๐ณ ๐ฆ๐ฬ๐ฌ ๐๐๐ฌ๐ฎฬ๐ฌ ๐ฌ๐ ๐๐ข๐ซ๐ข๐ ๐ข๐จฬ ๐ ๐ฅ๐ ๐ ๐๐ง๐ญ๐ ๐ฒ ๐ฅ๐๐ฌ ๐๐ข๐ฃ๐จ: โ๐๐จ ๐ฌ๐จ๐ฒ ๐ฅ๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ ๐๐๐ฅ ๐ฆ๐ฎ๐ง๐๐จ. ๐๐ฅ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฆ๐ ๐ฌ๐ข๐ ๐ฎ๐ ๐ง๐จ ๐๐ง๐๐๐ซ๐ฬ ๐๐ง ๐จ๐ฌ๐๐ฎ๐ซ๐ข๐๐๐, ๐ฌ๐ข๐ง๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐ญ๐๐ง๐๐ซ๐ฬ ๐ฅ๐ ๐ฅ๐ฎ๐ณ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ฏ๐ข๐๐. ๐๐ฎ๐๐ง ๐:๐๐ ๐๐๐
Quizรก algo parecido habรญa sucedido conmigo. Yo habรญa orado esperando una respuesta concreta, una indicaciรณn, alguna seรฑal que me dijera quรฉ hacer. Pero como no escuchรฉ lo que esperaba escuchar, asumรญ que no habรญa respuesta. Ahora, al hacer el recuento con un poco mรกs de distancia, empiezo a descubrir que la provisiรณn de Dios no comenzรณ aquella noche. De hecho, ya habรญa sucedido antes de que el auto se detuviera. Este mes habรญa recibido mucho mรกs de lo que esperaba ganar, y ahora podรญa entender que aquello que yo habรญa considerado simplemente una buena provisiรณn quizรก tambiรฉn era parte de la respuesta de Dios para un gasto que todavรญa no sabรญa que tendrรญa.
๐๐ฅ ๐๐ข๐ฃ๐จ ๐ซ๐๐๐ฅ๐๐ฃ๐ ๐๐ฅ ๐๐ซ๐ข๐ฅ๐ฅ๐จ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ ๐ฅ๐จ๐ซ๐ข๐ ๐๐ ๐๐ข๐จ๐ฌ ๐ฒ ๐๐ฌ ๐ฅ๐ ๐๐ข๐๐ฅ ๐ซ๐๐ฉ๐ซ๐๐ฌ๐๐ง๐ญ๐๐๐ข๐จฬ๐ง ๐๐ ๐ฅ๐จ ๐ช๐ฎ๐ ๐ฬ๐ฅ ๐๐ฌ. ๐ฬ๐ฅ ๐ฌ๐จ๐ฌ๐ญ๐ข๐๐ง๐ ๐ญ๐จ๐๐๐ฌ ๐ฅ๐๐ฌ ๐๐จ๐ฌ๐๐ฌ ๐๐จ๐ง ๐ฌ๐ฎ ๐ฉ๐๐ฅ๐๐๐ซ๐ ๐ฉ๐จ๐๐๐ซ๐จ๐ฌ๐. ๐๐๐ฌ๐ฉ๐ฎ๐ฬ๐ฌ ๐๐ ๐ฅ๐ฅ๐๐ฏ๐๐ซ ๐ ๐๐๐๐จ ๐ฅ๐ ๐ฉ๐ฎ๐ซ๐ข๐๐ข๐๐๐๐ข๐จฬ๐ง ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ฉ๐๐๐๐๐จ๐ฌ, ๐ฌ๐ ๐ฌ๐๐ง๐ญ๐จฬ ๐ ๐ฅ๐ ๐๐๐ซ๐๐๐ก๐ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐๐๐ฃ๐๐ฌ๐ญ๐๐ ๐๐ง ๐ฅ๐๐ฌ ๐๐ฅ๐ญ๐ฎ๐ซ๐๐ฌ. ๐๐๐๐ซ๐๐จ๐ฌ ๐:๐ ๐๐๐
La grรบa tambiรฉn fue parte de esa provisiรณn. No llegรณ de inmediato, es cierto, y tuvimos que esperar mรกs de lo que hubiรฉramos querido, pero finalmente llegรณ. Y no solo eso: quien nos prestรณ el servicio era un hermano de la iglesia y nos cobrรณ mucho menos de lo que razonablemente podrรญa haber costado. Yo estaba buscando una respuesta extraordinaria, mientras Dios parecรญa estar utilizando cosas mucho mรกs sencillas y cotidianas para cuidarnos.
Ademรกs, estaban mi esposa y mi hermana. Su presencia aquella noche fue un regalo que quizรก no supe valorar mientras estรกbamos varados. Estaban sus conversaciones, sus sonrisas y, sobre todo, esa calma que han ido adquiriendo con los aรฑos y con las muchas circunstancias que les ha tocado atravesar. Hoy pienso que quizรก tambiรฉn necesitaba aprender a reconocer la manera en que Dios puede hablar a travรฉs de la vida de alguien que ha aprendido a descansar en medio de las dificultades.
Incluso el conductor de la grรบa terminรณ siendo parte de la historia de una manera inesperada. Al principio nos asustรณ su juventud. Pensamos en todas las cosas que podรญan salir mal y, probablemente, dudamos de que pudiera maniobrar aquel vehรญculo con la experiencia necesaria. Pero despuรฉs nos dejรณ asombrados. Con una pericia que no esperรกbamos, logrรณ entrar por aquella calle estrecha, llena de vehรญculos estacionados a ambos lados y con una curva que hacรญa todavรญa mรกs complicada la maniobra. Una vez mรกs, nuestras primeras impresiones no tenรญan toda la informaciรณn.
Y como si la noche todavรญa tuviera algo mรกs que enseรฑarnos, nuestro vecino nos contรณ la historia de un accidente que ellos habรญan sufrido tiempo atrรกs en un poblado. Nos hablรณ de las dificultades que tuvieron que atravesar, de la necesidad de buscar abogados porque incluso pretendรญan detenerlos y de cรณmo su vehรญculo terminรณ consignado en un predio donde posteriormente le robaron partes importantes. Mientras lo escuchรกbamos, nuestra experiencia comenzรณ a tomar otra dimensiรณn. No era que nuestro problema hubiera dejado de ser incรณmodo, ni que el desperfecto del auto se hubiera convertido mรกgicamente en algo agradable. Simplemente comenzรกbamos a ver que, aun dentro de aquello que nos habรญa frustrado, habรญamos sido guardados de muchas cosas que ni siquiera habรญamos considerado.
Entonces vuelvo al Salmo que habรญa estado al principio de todo esto: โEl Seรฑor es mi fuerza y mi escudo; mi corazรณn en รฉl confรญa; de รฉl recibo ayudaโ. El salmista no dice que nunca habrรก dificultades, ni que la ayuda siempre llegarรก de la manera que imaginamos. Dice que el Seรฑor es su fuerza y su escudo, y que de รฉl recibe ayuda. A veces esa ayuda se hace evidente en el momento; otras veces solamente podemos reconocerla cuando hacemos el inventario de lo ocurrido y descubrimos que Dios ya habรญa estado obrando mucho antes de que nosotros pudiรฉramos verlo.
๐๐ฌ๐ญ๐จ ๐ก๐ ๐ฏ๐๐ง๐ข๐๐จ ๐ ๐๐จ๐ง๐๐ข๐ซ๐ฆ๐๐ซ๐ง๐จ๐ฌ ๐ฅ๐ ๐ฉ๐๐ฅ๐๐๐ซ๐ ๐๐ ๐ฅ๐จ๐ฌ ๐ฉ๐ซ๐จ๐๐๐ญ๐๐ฌ, ๐ ๐ฅ๐ ๐๐ฎ๐๐ฅ ๐ฎ๐ฌ๐ญ๐๐๐๐ฌ ๐ก๐๐๐๐ง ๐๐ข๐๐ง ๐๐ง ๐ฉ๐ซ๐๐ฌ๐ญ๐๐ซ ๐๐ญ๐๐ง๐๐ข๐จฬ๐ง ๐๐จ๐ฆ๐จ ๐ ๐ฎ๐ง๐ ๐ฅ๐ฬ๐ฆ๐ฉ๐๐ซ๐ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐ซ๐ข๐ฅ๐ฅ๐ ๐๐ง ๐ฎ๐ง ๐ฅ๐ฎ๐ ๐๐ซ ๐จ๐ฌ๐๐ฎ๐ซ๐จ, ๐ก๐๐ฌ๐ญ๐ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐ฆ๐๐ง๐๐ณ๐๐ ๐๐ฅ ๐๐ขฬ๐ ๐ฒ ๐ฌ๐๐ฅ๐ ๐ ๐๐ฅ ๐ฅ๐ฎ๐๐๐ซ๐จ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ฆ๐๐งฬ๐๐ง๐ ๐๐ง ๐ฌ๐ฎ๐ฌ ๐๐จ๐ซ๐๐ณ๐จ๐ง๐๐ฌ. ๐ ๐๐๐๐ซ๐จ ๐:๐๐ ๐๐๐
Quizรก por eso me conmueve tanto pensar en Venus aquella noche. El lucero del alba estaba allรญ, aunque todavรญa no habรญa amanecido. La noche no habรญa conseguido apagarlo. Y tampoco la oscuridad consigue apagar a Dios. La luz no deja de existir porque nosotros no podamos verla. A veces simplemente estamos mirando hacia otro lado, tenemos los ojos acostumbrados a la oscuridad o estamos tan concentrados en aquello que saliรณ mal que dejamos de levantar la mirada.
ยป๐๐จ, ๐๐๐ฌ๐ฎฬ๐ฌ, ๐ก๐ ๐๐ง๐ฏ๐ข๐๐๐จ ๐ ๐ฆ๐ข ๐ฬ๐ง๐ ๐๐ฅ ๐ฉ๐๐ซ๐ ๐๐๐ซ๐ฅ๐๐ฌ ๐ญ๐๐ฌ๐ญ๐ข๐ฆ๐จ๐ง๐ข๐จ ๐๐ ๐๐ฌ๐ญ๐๐ฌ ๐๐จ๐ฌ๐๐ฌ ๐ช๐ฎ๐ ๐๐จ๐ง๐๐ข๐๐ซ๐ง๐๐ง ๐ ๐ฅ๐๐ฌ ๐ข๐ ๐ฅ๐๐ฌ๐ข๐๐ฌ. ๐๐จ ๐ฌ๐จ๐ฒ ๐ฅ๐ ๐ซ๐๐ขฬ๐ณ ๐ฒ ๐ฅ๐ ๐๐๐ฌ๐๐๐ง๐๐๐ง๐๐ข๐ ๐๐ ๐๐๐ฏ๐ข๐, ๐ฅ๐ ๐๐ซ๐ข๐ฅ๐ฅ๐๐ง๐ญ๐ ๐๐ฌ๐ญ๐ซ๐๐ฅ๐ฅ๐ ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ฆ๐๐งฬ๐๐ง๐ยป. ๐๐ฉ๐จ๐๐๐ฅ๐ข๐ฉ๐ฌ๐ข๐ฌ ๐๐:๐๐ ๐๐๐
Quizรก la diferencia no estaba en que Dios hubiera comenzado a alumbrar esa maรฑana. รl habรญa estado allรญ durante toda la noche. La diferencia era que ahora podรญa verlo con mayor claridad. Tal vez algunas respuestas de Dios no se reconocen mientras estamos esperando que suceda algo, sino cuando, despuรฉs de atravesarlo, corremos las cortinas y finalmente podemos mirar hacia atrรกs y decir: la luz siempre estuvo allรญ.
๐๐๐ฌ๐๐ ๐ฅ๐ ๐ฌ๐๐ฅ๐ข๐๐ ๐๐๐ฅ ๐ฌ๐จ๐ฅ ๐ก๐๐ฌ๐ญ๐ ๐ฌ๐ฎ ๐จ๐๐๐ฌ๐จ, ๐ฌ๐๐ ๐๐ฅ๐๐๐๐๐จ ๐๐ฅ ๐ง๐จ๐ฆ๐๐ซ๐ ๐๐๐ฅ ๐๐๐งฬ๐จ๐ซ. ๐๐๐ฅ๐ฆ๐จ ๐๐๐:๐ ๐๐๐
๐๐๐๐๐๐ฬ๐:
Seรฑor, quรฉ bueno es darme cuenta de tu manera de obrar. Mi pequeรฑa fe me falla, pero mantenerla puesta en ti me reconforta. ยฟA quรฉ otro lugar podrรญa recurrir, si cuando yo voy, tรบ ya vienes? Tรบ alumbras nuestras vidas y estรกs en nuestro futuro, aunque no lo veamos ni lo sintamos. Tรบ estรกs obrando todo el tiempo; no te adormeces ni te cansas. Eres siempre bueno y haces que todo obre para nuestro bien. Amรฉn.
Lily & Ray
cancion del grupo rojo